El casco esconde sentimientos que no pueden ser entendidos
- Ayrton Senna

Primera parte del relato: AQUÍ

La resaca de casi un año de historia se hace presente al momento de escribir estas líneas, muchos detalles se olvidan con el paso del tiempo, y sin embargo lo que quedan son tan vividos como si hubieran sucedido ayer, muchas historias cortas quedan en el tintero, o quedan guardadas en la memoria. Intrascendentes para los demás, pero que son las que hacen especial cada salida.

A un casi un año, tratar de escribir las sensaciones y los paisajes se vuelven una situación casi imposible, queda en la cabeza llenar huecos, revivir situaciones, y muchas veces vagamente solo hay sensaciones. Así que si repentinamente notan ésto, no se alarmen, es solo un relato de cómo lo viví, no una descripción minuto a minuto. Pero nada es imposible, así que comencemos.

Me despierto en el hotel muy cansado, cómo y en qué momento me dormí no supe, lo único que sé es que fue un sueño reparador, de esos que pocas noches al año se tienen en esta vida ajetreada, quiero dormir más, pero ver a mis compañeros ya de pie y comenzando con todo el día, me anima. La noche anterior quedaba pendiente revivir la moto de Mr. Fusibles… digo Almighty, checar la llanta de Zolin (de su moto, no de él) y varias pequeñeces. Al salir hacia donde están las motos, veo con gusto que al parecer los arreglos no son tan graves, y que todos podremos continuar sin problema alguno. Solucionados todos los asuntos, procedemos a prepararnos para la ruta porque esto de motorutear es una cuestión de disfraces, parte que mi lado Friki disfruta bastante, Y como bien dijo Ayrton Senna – El casco esconde sentimientos que no pueden ser entendidos-. Ponerme el casco es una de mis partes favoritas, hay algo en el ponérmelo, nada se compara a la sensación del casco.

Reparaciones Rápidas y efectivas

Reparaciones Rápidas y efectivas

Preparándonos para Salir

Preparándonos para Salir

Iniciamos a tambor batiente la ruta de hoy, finalmente pasaremos por el tan ansiado “Espinazo del Diablo”, Ni Jorge ni Pitalua nos acompañan hoy, será otra ocasión.

Salimos de Durango, una ciudad que de pasada se ve bien, mejor estructurada que la CDMX, pero con sus evidentes defectos como todas las ciudades de México, aun así, me hubiera gustado pasar un poco más de tiempo la capital.

 

 

Saliendo de la ciudad vamos rumbo a un parque llamado el Tecuan. Siento el aire frío pegar contra mi cuerpo, ver a los compañeros en los retrovisores, delante de mí me da seguridad, normalmente ruedo solo, y esto es algo raro para mí. Vengo disfrutando los paisajes, lo plano de la tierra, acostumbrado a grandes montañas en el horizonte, ver la tierra tan poco accidentada, me parece bastante curioso, pronto comienzan unas curvas bastante divertidas, los paisajes que observo me llenan y me sorprenden, un wow! se escapa de mi boca dentro del casco, audible solo para mí. Vamos moviéndonos dentro del grupo, las curvas se disfrutan y el paisaje se va convirtiendo poco a poco en el bosque del norte de México que yo recordaba de hace años, es un tipo de bosque de coníferas un poco diferente al que está aquí en el centro del país, claro debido a los accidentes geográficos y el clima incomparable.

A la espera

A la espera

 

Hello AntMighty

Hello AntMighty

Hola Zolin!

Hola Zolin!

Hola Eric!

Hola Eric!

Me falto Omar, se me adelanto en la toma

Me falto Omar, se me adelanto en la toma

Sé que la jornada no será tan extenuante como el día anterior, sin embargo voy muy emocionado, descubrir caminos, rodar por donde nunca pase, será siempre una experiencia enriquecedora de vida. El camino pasa sin incidentes, vengo embebido en lo verde del paisaje, en las rocas desnudas que muestran lo escarpado del terreno, en el asfalto limpio y por momento en mal estado, todo es diversión, todo es válido, por momentos me adelanto al grupo y hago correr a la Gixxer, la moto viene respondiendo como los grandes, si, viene consumiendo bastante gas, pero no importa, la ingeniería de este diseño fue hecha para curvear, y aquí estoy dándome gusto, las curvas antes del llegar al Espinazo se prestan para jugar mucho en ellas. Continuamos, llegamos a “El Salto”, un pueblo (o es ciudad?) cargamos gasolina, platicamos brevemente, y a darle, poco más adelante una pequeña duda de que dirección tomar, para no errar e irnos sobre la pista de cuota.

Resuelto esto, me vuelvo a adelantar a todos, y es que quería calentar en las curvas que vienen, venimos todos a buen paso, todos en algún punto nos detenemos a tomar fotos y continuamos, noto como el camino se cierra, y la carretera se estrecha, el bosque comienza a cerrar filas también, está más denso. Venimos por la carretera 40 y en el kilómetro 155, nos detenemos, la vista nos obliga a hacerlo, un verdadero mirador oculto. Se nos presenta la majestuosidad de la Sierra, frente a nosotros vemos como la tierra ha labrado magníficamente este trozo de México, picos y picos, desde lo más alto hasta los barrancos más bajos, el día soleado nos enseña lo grande que es estar vivos, es como un mar de montañas que no parece tener fin, puntas escarpadas a lo lejos desafiantes, “ven, visítanos”, pareciera que está escrito en ellas. Una sesión de fotos en aquel paraje que escapa de la vista a todos aquellos que deciden irse por la de cuota. Una magnifica foto mental. Y Continuamos, ya estamos cerca del ansiado Espinazo.

Excelente No-Mirador, que debería ser.

Excelente No-Mirador, que debería ser.

MRM Vandalizando en lugares impensados

MRM Vandalizando en lugares impensados

WOW!

WOW!

Como se toman las fotos Pro

Como se toman las fotos Pro

Maravillas de las Montañas

Maravillas de las Montañas

Devorando Kilometros para el desayuno

Devorando Kilometros para el desayuno

Repentinamente, me encuentro con una pared de piedra escarpada, se presentó ante nosotros sin siquiera notarlo, comienzan unas curvas entrelazadas, y aumentan un poco su dificultad, caigo en cuenta de que finalmente, después de años, estoy recorriendo el inicio del Espinazo del Diablo, mi pecho se hincha de emoción y estoy exultante, sé que debo andarme con cuidado, pero a la vez quiero experimentar hasta donde puedo llegar con la moto, me detengo a tomar unas fotos, y todos me pasan, poco más adelante, doy una curva y los veo a todos, estamos en el mirador donde se encuentra la famosa placa de Inauguración. Sesión de fotos obligadísima.

 

 

El Espinazo del Diablo

El Espinazo del Diablo

Las vistas que tenemos

Las vistas que tenemos

Pasamos un poco compartiendo impresiones, pero el tiempo apremia, todavía estamos lejos de nuestro destino de hoy, Mazatlán. Omar y Eric se adelantan, recuerdo todavía las palabras de Omar, -Nosotros nos vamos adelantando, vamos a paso de tortuga, así que si queremos llegar a tiempo a Mazatlán para un chapuzón, mejor nos vamos-. Zolin, Almighty y yo, los vemos partir, poco después nosotros haremos lo propio, a partir de este punto, nunca los volvimos a ver hasta llegados a Mazatlán.

En la famosa Placa

En la famosa Placa

La vista no alcanza...

La vista no alcanza…

El verdadero Espinazo del Diablo

El verdadero Espinazo del Diablo

Las Verdaderas Protagonistas de estas locuras

Las Verdaderas Protagonistas de estas locuras

Curvas del Espinazo del Diablo

Curvas del Espinazo del Diablo

La vista hacia un lado de la carretera

La vista hacia un lado de la carretera

La vista hacia el otro lado de la carretera

La vista hacia el otro lado de la carretera

Simplemente tienes que vivirlo

Simplemente tienes que vivirlo

Ponte a Rodar, que esperas?

Ponte a Rodar, que esperas?

Nosotros por nuestra parte, formamos un pequeño grupo muy bien comprimido, Almighty viene hasta adelante, es el que ya conoce la ruta, al parecer un par de locos vienen atrás de él, y no se le despegan. Inicia el descenso, curva tras curva tras curva tras curva tras curva forman un paraíso para aquellos gustosos de la ruta. Vengo concentrado, el camino está en buen estado general, la pared de piedra del lado derecho trae consigo un pequeño peligro, gravilla, muchísima gravilla suelta a lo largo de todo el recorrido, gravilla fina que seguramente cae desde la punta de esta mole de piedra al que llaman Espinazo del Diablo, a la izquierda desfiladeros infinitos, no quiero ni pensar donde acabaría si de casualidad algo pasara, la concentración es total, a la vez que la fascinación crece, por momentos podría extender mi mano y alcanzar a arrancar la vegetación de mi lado derecho, la idea cruzo mi cabeza, pero la concentración me dijo, no hagas tonterías! Y rueda, rueda como si no hubiera mañana. Tomamos ritmo, la cadencia de las curvas es como la cadencia en la música, tienes que entenderla para disfrutarla, en la música, el bajo lleva la batuta, tiene que ser suave, contundente, seguro, llevar el ritmo, apoyar a los demás, y disfrutarse en su tono único e inigualable. Lo mismo ocurre al manejar en una carretera de este tipo, vamos en grupo, así que todos tenemos que hacer nuestra parte, todos tenemos que ir en armonía, en conjunto actuando como uno solo, pero cada uno aportando y sintiendo de manera diferente su tono. Así es como lo siento, así es como lo vivo.

Maravillas naturales se presentan ante nosotros, es difícil ignorarlas, de tanto en tanto nos detenemos, hay que fotografiar esto, conservar un recuerdo, una parte que no queremos que se escape de nuestra mente.

Sombras nada mas...

Sombras nada mas…

La tarde comienza a caer, el sutil soplar del viento se deja sentir en forma de frio, el sol aun en lo alto, hace caer la iluminación perfecta. El día está siendo perfecto para rodar, llevamos horas en ello, pero el cansancio no se siente. Cruzamos la placa que dice Bienvenidos a Sinaloa, Sinaloa, otro estado que había visitado hace años, pero ahora cobra un sentido diferente, ahora, es parte de mis memorias desde otro ángulo. Continuamos descendiendo la sierra, la moto comienza a sentirse cada vez más suelta, mejora su desempeño, mejora su aceleración, las llantas vienen pegadas al pavimento, no resbalan ni una sola vez, vienen justo en su punto.

Bienvenidos a Sinaloa

Bienvenidos a Sinaloa

Días perfectos

Días perfectos para Rodar

De a poco, la vegetación se abre, la carretera se ensancha un poco, y veo en el retrovisor como vamos dejando la sierra atrás, estamos en camino directo a Mazatlán. Vuelvo a probar la moto, ahora ya casi seguro que estamos muy cerca del nivel del mar, y para mi sorpresa, la moto que no me había dado más de 118 km/h subió hasta los 125km/h, definitivamente me sorprendió ésta mejora. Vamos atrás de Zolin, y cada vez son más frecuentes los letreros de “Mazatlán X kilómetros”. Hasta que finalmente, vemos, Bienvenidos a Mazatlán, llegamos, pero todavía falta ese pequeño recorrido hasta el punto final del viaje de hoy. La tarde cae, el sol me indica que no llegaremos a tiempo para ver su puesta en la playa, pero no importa, el recorrido ha valido cada minuto. Pienso “seguramente Omar y Eric si les toco ver la puesta de sol”. Nos adentramos en la ciudad de Mazatlán, Y en una pequeña desviación, ups! Zolin se nos pierde, quedamos Almighty y yo solamente rumbo a la costera, al llegar a un semáforo, veo frente a nosotros una fuente con delfines, no lo había notado, Almighty me hace una señal hacia adelante, yo pienso que me dice que observe algo, al voltear, veo que es el mar. Habíamos llegado al pacífico y no me había dado cuenta. Se dibuja una sonrisa en mi rostro. Cruzamos el semáforo, y nos estacionamos al lado de la fuente, me bajo de la moto, y nos damos la mano congratulándonos con Almighty, -llegamos panchito- me dice, llegamos “y con bien” pienso para mí.

 

 

Ahora a reunir el grupo, que anda disperso, y a atender una llamada de la naturaleza.

La Gixxer Conoce el Pacifico

La Gixxer Conoce el Pacifico

Atardecer en Mazatlán

Atardecer en Mazatlán

Grandes Compañeros

Grandes Compañeros

Reunidos de nuevo

Reunidos de nuevo

Ya una vez en el hotel en cuestión, procedemos a ponernos más cómodos, este día no habrá mar, pero sí una buena zambullida en la alberca del hotel. Unas Cervezas bien heladas, y un aguachile en la alberca, la plática amena, entre todos, y a cenar más propiamente, recuerdo que el cansancio me venció en el segundo aguachile de la noche, un par de cervezas terminaron por relajarme más, de regreso al hotel, solo pensaba en dormir, al llegar, poco más recuerdo, simplemente todo se oscureció, y yo, bueno, seguro dormí con una sonrisa en mi cara. Buenos amigos, buena ruta, buenas motos. Disfrutemos el momento que mañana esto será un recuerdo.

Aguachile! *p*

Aguachile! *p*

Esperen la 3a parte final de este viaje.

Cheers!

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  1. Zolin says:

    Panchito!!!!!
    Que buena reseña!!! ya hasta me dan ganas de agarrar mis maletas y lanzarme de nuevo al Espinazo!!!

    Las fotos están increibles, los videos ni se diga, se me enchina la piel de acordarme como tomamos esas curvas!

    Definitivamente tenemos que regresar…

    Gracias por compartir, estoy seguro que muchos motoruteros que lean este relato se animaran a darse su vuelta por tan excelsa carretera!.

    Vamonos por unos Aguachiles a Mazatlan!!!!!

    Nos vemos en el camino… De Hiviz y reflejantes!!!

      Desvirtúale  

    • OJ Kennobi says:

      Esos aguachiles son épicos!
      Escribiendo este relato corto, venían tantas imágenes, que es imposible escribir todo, y por supuesto las ganas no faltan de repitiendo el viaje en compañía de tan excelentes amigos.
      Y bueno, claro que me da gusto que te haya agradado mi estimado, :D
      Esperemos que más Ruteros se animen a rodar, y si a alguien le sirve de inspiración estas líneas, me doy por bien servido
      Nos vemos ahora en Puebla 17
      Nos vemos en el camino!

        Desvirtúale