Hace una semana camino a Comanja.









Hace más de un mes que no me reporto, para que no me extrañen y añoren mas, aquí hay relato por fin. Con la escuela, exámenes y uno que otro compromiso no me había puesto al corriente.
La semana pasada Salí a rodar pero una tormenta inesperada ocasiono que el descuidado piloto sin impermeable no cumpliera su meta, pero este domingo es diferente. Rodamos a un nuevo destino en compañía de un nuevo integrante de la comunidad.
Edgar vive en León, se puso en contacto gracias al blog de Aarón y por fin logramos rodar juntos, el destino San Juan de los lagos en Jalisco.
Son las 9:30 tengo el tanque lleno, la herramienta lista y el impermeable en la moto, me dirijo a Plaza Mayor lugar del encuentro con Edgar. Pero una carrera atlética tiene desquiciado a León, me apuro, acelero y aplico técnicas de pizzero. Llego barriéndome y en cosa de un minuto llega Edgar, para mi sorpresa no traía su TS185 venia equipado con una súper DR200. Después de las presentaciones y de platicar sobre nuestra pasión un buen rato, tomamos camino a San Juan de los Lagos.
En cosa de 5 minutos León quedo atrás, rodábamos en el acotamiento con rumbo a Lagos de Moreno a una velocidad de 90-100 km/h. Este camino ya lo conocen por un relato anterior, fue donde se cruzaron las Vacas.
Ah extrañaba rodar en la Suzu sus 125 cc. Laten con la energía de una 600, la Dr. rueda a unos metros de mí, el viento entra por mi chamarra y el aire ya no huele a ciudad.
Veo las luces inconfundibles de pisteros que se dirigen hacia nosotros por el carril contrario, hago cambio de luces y levanto mi mano izquierda en señal de saludo, obvio estos hijos de Zeus no pueden voltear a ver a un simple mortal y no se molestan en devolver el saludo. No hago corajes ya que no vale la pena, mas adelante saludo a un cuate en su activa 100. Me devuelve el saludo con una sonrisa, no planeo decir que todos los de las pisteras son maleducados pero para variar de los 6 que me tope en la carretera ninguno respondió al saludo.
Ya estamos en Lagos de Moreno y desconozco por donde seguir, nos detenemos a preguntar y nos interrogan sobre las motos que cuanto corren, que la cilindrada, que la DR200 es de competencia. Fue agradable la plática en la tienda y nos instruyeron para llegar a nuestro destino.
Estamos ahora en una carretera de dos carriles en pésimo estado, pero por fin dejamos Lagos y 35 Km. Nos separan de San Juan. En el camino nos vamos encontrando con peregrinaciones de ciclistas, esos son huevos. Por las pancartas vemos que vienen desde el Estado de México. Me siento mal por ir tan cómodo en mi moto y ver a estos cuates sudar, sufrir, el cansancio en sus caras lo dice todo pero la pasión y la fe mandan. Levanto mi pulgar y al pasar los voy saludando.
Entramos a un tramo en reparación donde la carretera se vuelve de un carril me pongo nervioso porque empezamos a subir y mi motor se sienta hasta los 60 Km/h. Edgar aguanta paciente a mi lado a pesar de que un autobús se nos pega demasiado al punto de poder leer mis placas. Termina el asenso y recuperamos velocidad dejando atrás al bus que amenazaba con hacernos pomada.
Estamos entrando a San Juan de los Lagos, siguiendo las señales nos dirigimos al centro el trafico es muy denso y las calles son pequeñas aguantamos pacientemente sin hacer uso de lo aprendido a los pizzeros, en un alto un cuate con toda la facha de cholo dice: eh men síganle pa aca revírate el buen estacionamiento con sombrita, para que sus motos descansen bien chévere mientras le dan su visita a la madrecita, viene todo el motoclub para revirar a toda su bandera y apañarlos de volada. A pesar de sus fachas no me inspiro desconfianza y lo seguimos, nos acomodo en el estacionamiento de un hotel a solo una cuadra del centro. No dejaba de reírme de sus ocurrencias pues viéndonos con las chamarras y guantes nos dice: chale men ustedes están blindados, hay si ni como hacerla de tos imagina men, me abaratas con un madrazo de tus guantes y chalee es más prestalos para ir a tumbar a un wey que me las debe. Le di para el refre y pagamos los 30 pesotes por cada moto, muy caro pero preferible a dejarla en la calle y regresar sin moto a León.
Fuimos al centro donde esta la basílica si quieren conocer mas de la historia del lugar les dejo este link http://sanjuandeloslagos.blogspot.com/ el lugar es mágico. Pues después del santuario del Tepeyac es el que mas visitantes atrae. Estabamos sorprendidos Edgar comenta: no manches ni la basílica de San Pedro tiene tanta gente y es que estaba imposible entrar.
Aquí es donde yo me desvirtuó pues la cámara se me descargo en la carretera y el celular se havia quedado en la moto. Les debo las fotos de San Juan, ya aprendí a programarle el auto off para que no este prendida todo el camino y no vuelva a pasar esto. Ante tal cantidad de gente y ver imposible entrar al santuario, no las arreglamos para poder ver la milagrosa imagen desde afuera. Después buscamos donde comer algo que nos llamo la atención es que las cocas desechables aun son de vidrio en ese lugar.
Paseamos por los pasajes y compramos dulces típicos que por cierto están muy baratos y hay de todos los que te puedas imaginar: alegrías, alfajor, cocada, jamoncillos, biznaga y varios sabores de cajetas. Algo que se me hizo muy curioso fue que la vendedora apenas media 1.50m y se dirigía a Edgar y a mi como chaparritos.
Regresamos por nuestras motos y vi que valieron la pena los 30 pesos pues había dejado mi celular con todo y funda agarrado de uno de los espejos de la moto. Creo que hay veces en las que me empeño en perder ese celular, emprendimos el retorno a León por la misma ruta y solo paramos en Lagos por gas y en un
santuario dedicado al Sr. De los caminos en la entrada al estado de Guanajuato.
Fue una rodada de 200 km. Donde varias cosas fallaron, pero aun así valió la pena, Algo que me alegro el día fue rodar en compañía de Edgar un cuate muy simpático y apasionado a los motores. Espero que mas gente se valla uniendo a la comunidad y que como Edgar rompan el silencio y aunque sea nos desvirtúen.
Salgan a rodar, convivan ya basta de ser discriminados por tener una moto chica. En el próximo relato les presento a mi nueva adquisición y espero que las fotos ya no fallen.
204 Km. Recorridos, 100 pesotes de gas y 100 pesos de dulces mas los 30 del estacionamiento.