Las tres maquinas con rumbo a Toluca.



DIA 2
Hace varios kilómetros que dejamos atrás Querétaro y a nuestro par de amigos, a decir verdad no se donde estoy, las señales me dicen que vamos rumbo a Acambay en el estado de México, pero estoy confiado al buen Alex que va de guía, confió en el ya que no es la primera vez que toma este camino, faltando pocos kilómetros para llegar a EDO-MEX la neblina cae sobre nosotros cual película de terror, me sentía en la versión a la mexicana del jinete sin cabeza, la visibilidad estaba reducida a 50 m. De hecho al rodar apenas podía distinguir la GN de Alex, fueron pocos los kilómetros en el banco de niebla pero rodando a 60km/h se hace eterno el tiempo y más cuando no puedes ver a donde vas. Paramos en una gasolinera a cargar gas y continuamos rodando, la carretera estaba llena de hoyos yo no sufría gracias a la suspensión de la BROS, pero la EN y la GN tenían que hacer maniobras evasivas. A los hoyos sumamos un peligro mas, los perros, ya que mínimo fueron tres los que querían probar motociclista, uno casi me tira y Alex también sufrió el encuentro con uno que se le quedo mirando con ganas de ver a que saben las personas de tierras choriceras.
Esta vez nos volamos las casetas en el tramo Atlacomulco-Toluca, no es algo ético, lo se y tal vez hasta merezca un anuncio de la ridícula campaña de “Tienes el valor o te vale”, no me siento tan mal conmigo mismo ya que una Ford Explorer de casi dos toneladas, donde pueden viajar mínimo 5 personas paga lo mismo que mi pequeña moto que sumado mi peso al de ella y el equipaje no logramos juntar mas de 250 Kg. Solo espero que algún día papa Gobierno sea mas congruente, ya que de verdad puedo justificarlo pero eso no lo hace legal.
Entrando a Toluca Sufrí un buen susto ya que mi cadena se salio, se siente feo, pero gracias a dios no fue en carretera, metimos la cadena de nuevo en su lugar y seguimos. Llegando a casa de Alex revisamos aceite y cadenas, tensamos lo necesario y llenamos niveles al máximo.
Son las dos de la tarde del domingo 13 de septiembre, estamos de nuevo en camino, después de haber disfrutado de un buen taco en casa de Alex y a pesar de dudar seguir rodando, estamos rumbo a Ixtapan de la sal hace un par de meses cuando conocí Toluca, rodamos hacia las grutas por esta ruta esta vez teníamos una meta mas lejana y era mucho mas tarde.
Rodar en el EDO-MEX es muy divertido para mí, pues el paisaje cambia y mucho, aquí rodamos entre cultivos de flores y el paisaje es más boscoso, el clima es un poco mas frió.
La calma de nuestro viaje se ve interrumpida por una bestia al volante de un taxi, el muy Primate no evolucionado se metió a la brava en un entronque y echando lamina se metió entre el Beto y el Alex, no conforme con eso el muy caon seguía aventando lamina para quitar al buen Alex del camino, esto me encabrono ya que estábamos en un tramo de curvas y aunque rebasara al Alex no lograría ir mas rápido, por que el trafico que habia en la carretera era bastante, no es por nada pero en tramos de curvas y de bajada una pizzera logra ser mas rápida que cualquier carro, Alex en cuanto se le dio la oportunidad se abrió para dejarlo pasar nos sin antes mentarle la madre, el wey del taxi le pinto dedo (:—). Al rodar en una 125 siempre le damos el paso a los carros, al menos que estemos en un tramo muy peligroso o de curvas, paramos y nos ponemos nuestros impermeables pues las nubes se ven amenazantes, pero a pesar de eso no sueltan gota, un par de kilómetros mas y de nuevo alcanzamos al taxi, ahora este Sr. Es el que nos estorba pues esta tratando de salir del camino pero como trae mas gente de la que debería, se le dificulta salir de la carretera Alex se da vida jugando con el claxon y las luces de su GN, mientras le pinta dedo al Sr. Taxista.
El tiempo pasa rápido, vamos cambiando nuestras posiciones dentro del grupo, pero a veces Alex simplemente se vuelve 46s y nos deja atrás por varios cientos de metros, el incidente con el taxi se ha borrado de nuestra mente, ya que contrario a lo que podrían pensar la gente nos respeta más en carretera que en ciudad, hay camioneros que nos seden el paso y se abren para dejarnos rebasar, la gente de los carros que nos adelantan se nos quedan viendo extrañados pero hacen sus rebases con prudencia.
Hace unos Kilómetros que quedo atrás el EDO-MEX estamos rodando en el estado de Guerrero y veo el parque de las grutas de Cacahuamilpa, donde en días de la influenza no pude entrar.
Aquí paso otro incidente, ya sea por nosotros rodar lento o por que Alex se alejo bastante, el chiste esta que llegamos a la salida de Puente de Ixtla y nosotros seguimos derecho, después de 20 minutos de ya no ver a Alex decidimos parar, estaba sacando mi celular cuando veo llegar su GN atrás de nosotros, obvio tomamos el camino que no era, tenemos la costumbre de que si nos adelantamos nos reunimos en los entronques a menos que el camino siga derecho, esta vez un descuido ocasiono que perdiéramos el rumbo y 40 minutos de tiempo.
De nuevo en la ruta correcta entramos al estado de Morelos por unos cuantos Kilómetros, la carretera libre nos a ofrecido buenas curvas desde EDO-MEX y en este tramo nos topamos con una YBR, su piloto tenia un muy buen paso se notaba que conocía la carretera, al llegar junto a nosotros bajo su ritmo y nos acompaño por un buen tramo de curvas hasta que tomo un camino secundario donde se despidió de nosotros, un par de rectas largas y de nuevo estamos en Guerrero, en este Estado el paisaje y el clima cambian en pocos kilómetros, se vuelve mas tropical, pero a pesar del calor a lo lejos las nubes siguen amenazantes, en los costados de la carretera hay muchas vacas y caballos los cuales nos hacen extremar mas las precauciones, si un perro te puede hacer mucho daño no quiero ni imaginar lo que te puede hacer un caballo desbocado y es que en este México la gente no entiende, sus animales andan sueltos y algunos invaden la carretera.
Son las cinco de la tarde, nos detenemos a comer algo y a pedir indicaciones, el plato fuerte del día son dos sincronizadas y un litro de agua de horchata, las sincronizadas no me supieron a nada estaba hambriento, pero el agua se me hizo deliciosa, mientras comíamos platicábamos con la gente del lugar, les extrañaba que no quisiéramos tomar asiento pero después de platicarles que llevábamos todo el día en la moto lo entendieron, empezaba a entender porque Aarón estaba tan callado en la noche, me dolía la espalda y las nalgas y lo peor era que estábamos bastante lejos de nuestro destino Alex ni quería hacer cuentas de cuanto tiempo nos faltaría para llegar a nuestro destino.
Dejamos el puesto de comida y nos encaminamos a cargar gas, dejamos la carretera libre para tomar la autopista que va a Iguala, este camino esta de perlas para los amantes de la velocidad todo el camino es descenso con muy buenas curvas rápidas, nuestras pequeñas maquinas estaban rodando al máximo por momentos el camino era solo nuestro y podíamos rodar con mucha libertad, salvo cuando visitábamos el acotamiento para que nos rebasara algún auto, veo pasar a un grupo de pisteros estos si nos saludan con un cambio de luces, mas adela
nte un trailer llevaba una fila de varios autos detrás de el, mientras rodaba a escasos 30 km/h eso me molesto no es justo que pagues por una autopista y un camión de estos te haga perder el tiempo que supuestamente vas a ganar, no me quejaría de no ser porque en las pequeñas rectas el chofer de esta maquinota no cedía el paso, antes al contrario aceleraba bastante ya en una recta mas decente al tiempo que lo rebasábamos hacia zigzaguear la caja y le metía el pedal al fondo, no se como le pueden dar semejante monstruo de vehículo a alguien con dos neuronas en el cerebro, ojo la mayoría de camioneros fueron muy decentes pero este si era un animal al volante .
Llegamos a la caseta de cobro después de recorrer poco más de 50 Km. A un ritmo bastante acelerado, el lugar estaba resguardado por elementos del Ejército, a partir de este punto nos toparíamos con varios retenes y grupos de militares en el camino, aquí si se siente mas el clima de tensión que ha provocado la famosa guerra contra el narco.
De nuevo estamos en la carretera libre, las señales muestran que nos falta mucho para Chilpancingo y queda poco mas de una hora de luz, las nubes se ponen mas negras y a lo lejos vemos llover y llover duro, pero a nosotros no nos llega la tormenta, hasta que en una recta sentimos como si nos aventaran un cubetazo, el agua finalmente nos alcanzo pero un kilómetro después ya no llovía, al voltear al lado izquierdo podía ver llover en los cerros pero habíamos librado la tormenta por cosa de nada.
Paso lo inevitable, la noche dejo caer su manto sobre nosotros y la última señal decía que estábamos a 89 Km. de Chilpancingo poco a poco se fue acabando la luz hasta que quedamos sumidos en una oscuridad total. Aquí es cuando agradecemos las carreteras que cuentan con pintura refléjate y buenas señales, pero en la carretera libre eso es ciencia ficción, así que reducimos nuestro paso a 60 km/h y dejamos prendidas nuestras direccionales, voltear a los espejos era inútil no se distinguía nada, no lográbamos ver mas que lo poco que iluminaban nuestros faros y voltear hacia los lados daba una sensación de miedo y descontrol terrible, esto era peor que el banco de niebla, a pesar de todo, los carros no eran mi temor, me apuraba mas tener un choque con algún animal o salirme en una curva, a como deseaba tener faros auxiliares en ese momento, llegamos a un pequeño poblado y paramos en una gasolinera.
Alex alias el “Sr. Sin mica negra no ruedan” comprobó que lo mejor es cargar las dos micas, pues tenia ya una hora rodando con la mica de su casco abierta, sus ojos parecían carbón encendido, en pocas palabras a un mariguano se le veían mejor los ojos que a el.
Este motivo, sumado a un cansancio acumulado hicieron que buscáramos Alojamiento, aquí es donde uno dice: una cosa es ser extremo, temerario y aventurero y algo muy distinto es ser pendejo. No le veía caso al seguirnos exponiendo de noche, ya que vale mas llegar sano aunque sea tarde.
Este poblado era tierra de nadie, no había alumbrado publico, las calles no tenían sentido, preguntamos por un lugar para pasar la noche, pero los lugares a donde llegábamos parecían sacados de película de terror, ese tipo de lugares donde esperarías ver salir a algún tipo maniático con un machete en la mano.
Como faltaban 10 Km. para Chilpancingo decidimos seguir rodando en la oscuridad y 20 minutos después Chilpancingo nos daba la bienvenida. De nuevo preguntamos por hoteles, llegamos a un par de ellos pero estaban fuera de nuestro presupuesto, acabamos llegando a un hotel medio sospechoso, donde pagamos 450 por una habitación triple, el lugar no era muy lujoso y la morena que nos atendia era una gruñona, pero estaba limpio y a un precio accesible pero como eran ya las 10 de la noche decidimos quedarnos, el único detalle sospechoso eran unas chicas afuera del hotel, que se veían muy decentes para ser sexoservidoras pero se veían muy sospechosas.
Esa noche cenamos hamburguesas y unas buenas chelas. Habíamos estado rodando todo el día y solo logramos recorrer 550 Km., a como entiendo al Aarón ahora ni ganas de mas chela. Todo el cuerpo me dolía después de cenar y de un baño caí perdido.















DIA3
Dormí como un tronco, se supone que debíamos levantarnos a las seis, pero el cansancio nos lo impidió son las ocho y apenas vamos de salida, ya en las calles de Chilpancingo fuimos a cargar gas, en las calles abundan mucho las camionetas tipo van que son usadas para el transporte publico y la mayoría de las motos con las que nos topamos son del tipo BROS se ve que se venden bien por hay.
Tomamos carretera, el paisaje es cada vez mas selvático, la carretera esta limpia por las constantes lluvias, nos detenemos un par de veces a tomar fotos en un mirador la vista es excelente, pero por desgracia esta lleno de basura y pañales usados que la gente deja en el lugar junto a un letrero de zona federal prohibido tirar basura.
Al entrar en las siguientes curvas vemos que hay vibradores (no se emocionen de los que pensaron no), el problema es que están ya donde comienza la curva y es donde uno va empezando a acostar la moto así que te obligan a tomar las curvas mas abierto arriesgándote a invadir el carril contrario, al pasar el primero de esos vibradores de bollitas casi resbalo así que al toparme con los siguientes optaba por invadir el carril contrario por un momento, otra prueba de que la gente que esta a cargo de los caminos no toma en cuenta a las motos.
Comenzó a llover y seguimos rodando, Jorge tenia razón en estas tierras la lluvia es muy agradable es calida y no molesta, no hace que te de frió. Llegamos al entronque Acapulco – Coyuca y tomamos hacia la derecha, por momentos la lluvia sede y comenzamos a secarnos y kilómetros más adelante de nuevo entramos en la tormenta.
Llegamos a nuestro destino al medio día, Alex nos llevo a la casa donde pasaríamos la noche, una casa rustica bastante acogedora propiedad de la familia de su novia, me da un poco de pena ser tan gorrón. El lugar tenía todas las comodidades necesarias para hospedarnos, salvo un par de inquilinos que no esperábamos encontrar. Al verlos Beto dice: mira pajaritos, yo dije: a caon de cuando acá los pájaros duermen de cabeza, y o joder son murciélagos, Alex y Beto me usan de escudo humano mientras los hijos de Batman vuelan de un lado a otro.
Después de sacar a los murciélagos y desempacar para pasar la noche fuimos a desayunar, si a las 12 del día.
En el camino a la playa Alex me reto a cruzar un “pequeño charco” donde vi el verdadero potencial de la BROS ya que a medio charco el agua cubrió el motor por completo, dude poder cruzar, por un momento dije aquí ando yo de wey haciéndoles caso.
Al llegar a la playa todo estaba solo, aun llovía y nuestra única compañía era un perro que buscaba que comer entre las mesas abandonadas, una delgada franja de tierra separa la laguna del mar es hay donde nosotros estábamos, con playa privada incluida, ni un alma en el lugar, por fin encontramos un restauran y somos los únicos comensales, pedimos cervezas, pescado frito, filetes y camarones. Aquí si nos consentimos fue la cuenta mas pesada con un total de 580 pesos entre los tres.
Después de comer como reyes y reposar la comida admirando el mar, decidimos ir por más cervezas a una tienda para que nos saliera barato, además la lluvia había cesado el sol estaba ya en lo alto y nuestras motos conocerían la arena de mar en sus neumáticos.
Metimos las motos a la arena a pesar de que les costaba un poco de trabajo rodar en la arena llegamos junto al mar, hay mismo nos cambiamos para darnos un chapuzón de agua de mar, las olas nos revolcaron tenia arena en cada orificio de mi cuerpo y es que esta playa no es bahía, sino que da a mar abierto y las olas llegan muy fuerte, nuestra única compañía eran unas vacas que estaban a lo lejos y daban una postal muy surrealista.
La tarde llego y regresamos a nuestra posada, los tres viajábamos con sandalias y shorts, eso si con nuestro respectivo casco yo cargaba mis botas amarradas entre si con las agujetas en mi espalda, como no teníamos bolsa de basura venían llenas de latas de cerveza que no quisimos dejar en la playa para no contaminar.
De nuevo en nuestro hotel descansamos un buen rato, después de darnos un recaderazo y ya sin la compañía de murciélagos, dedicamos un buen rato a conversar por que a pesar de pasar tanto tiempo lado a lado era muy poco lo que habíamos hablado, platicamos de mil cosas entre ellas la ruta de regreso y decidimos ir a cenar a eso de las ocho de la noche.
Alex nos llevo con una señora que hace tortas calientes y eskimos. Esa fue nuestra cena, compramos un six para dormir a gusto y nos preparamos para dormir. Mañana saldríamos antes de las siete con rumbo a Toluca.