Estrella lunar del limbo, dame la fuerza…el poder…la facultad de ser INVENSIBLE¡ (el mitico 46 off-road).
Hay nomas, hasta esta bueno para nadar.
Manuel trata de rescatar a la Suzi de cuatro llantas.
La bros se divierte en el agua.
Miguel muestra el poder de su 4×4.
Edgar y Manuel se divierten, aparesen mas cuatris.
Hay que rescatar a otra cuatri.
En la media Luna.
Es domingo, 20 de septiembre, aun no me repongo del viajecito, pero por cuestiones del destino voy rumbo a Ibarrilla a encontrarme con Edgar, llego al Zoológico de León, donde el ya esta esperándome.
Hace más de un mes que tuvimos la oportunidad de rodar juntos hacia San Juan de los Lagos, esta vez el plan es rodar por los caminos del Rally: Por fin se me hace conocer a Pitufina, una Suzuki Ts185. Esta moto es una doble propósito bastante similar a la DR200 solo hay un par de detalles que las diferencian, detalles como el tipo de amortiguadores y escape.
Emprendemos camino hacia los cerros de Ibarrilla y al ir subiendo tengo un encuentro con un perro que deja pasar a Edgar, el perro voltea con cara de what, pero al verme pone cara de ya se me fue uno, este no pasa, yo solo veo como un Pastor Alemán se abalanza sobre mi, trato de esquivarlo, me abro lo mas que puedo pero veo salir una camioneta que también viene rápido hacia mi, por centímetros libro al perro y a la camioneta, pero el perro se empeña en tumbarme, corre a mi lado tirando mordidas hasta que logro dejarlo atrás.
Edgar el famoso 46s de tierra, se había alejado un buen de mí, tiene un ritmo sorprendente en la tierra, y yo como siempre no me rajo pero soy lento, tal vez muy lento. Un kilómetro mas adelante Edgar me espera vamos rodeados de ciclistas ya que hay una carrera, en la desviación a la media luna hay un puesto de apoyo, preguntamos si podemos pasar y no hay objeción de su parte, aun así Edgar a bajado su ritmo para evitar algún percance con alguno de los ciclistas.
Nos detenemos a tomar fotos le comento del perro, Edgar ríe, el es alguien muy alegre, decidimos jugar al swinger y rogando que no pasara el clásico dicho de; en lo ajeno cae la desgracia, cambiamos de moto.
La TS185 es retro, no trae marcha la tengo que prender de patada, algo a lo que no estoy acostumbrado, después de un par de patadas enciende, el sonido de las 2T es muy diferente al que producen las de 4T, su panel tiene odómetro y tacómetro, pongo primera siento el engranar de la marcha y voy soltando el clucht, al mismo tiempo que acelero arriba de las dos mil revoluciones, Edgar me advirtió esa maquina es traicionera.
Al rodar la suspensión delantera se siente muy rígida, su manubrio es amplio muy cómodo, el único detalle es la suspensión trasera, que te obliga a ir parado ya que te catapulta hacia delante con los brincos del camino. Pero el poder que entrega la maquina, bien dicen que las 2T eran poderosas, con solo abrir un cuarto del acelerador se encarrera sin problemas, imagino que en caso de acelerar de golpe fácilmente te puede tumbar hacia atrás y no creo que tengas muchos problemas para hacer los famosos caballitos con esta maquina. Manejando una TS fui descendiendo en compañía de Edgar hasta la media luna.
En el lugar esta el lecho de un rio que alimenta la presa del lugar, el agua disminuyo pero dejo mucho fango en el lugar, un verdadero pantano, el sueño de todo 46s off-road.
La TS y la BROS se atascaron, nos detuvimos por mas fotos, platicamos y decidimos rodar hacia Agua Zarca con la esperanza de que el arrollo tuviera agua.
Subimos de nuevo hacia la mesa de Ibarrilla y rodeados de ciclistas rodamos hasta Agua Zarca, en el lugar andaban tres chavos en cuatrimoto, un ciclista se detiene y nos pide unas pinzas su cadena se rompió, Edgar le facilita unas pinzas mecánicas y comienzan a platicar, ahora sabemos que la carrera no es contra los demas, sino contra tu propio tiempo y que en total van a rodar 86 km en terraseria, valla y solo con la fuerza de tus piernas, siento un poco de pena de ser tan webon por rodar en moto, la verdad es que eso es tener piernas de acero.
El cuate de la bicicleta se despidió y mientras veíamos pasar infinidad de ciclistas, los chavos de las cuatrimotos se divertían entre las piedras, Edgar me comenta todos los que conozco que tienen cuatrimoto suelen ser unos mamones y yo agrego pues a mi me a tocado la misma suerte. Nunca hay que generalizar ya que esta vez romperíamos un poco con los esquemas.
Vemos como llega uno de ellos, nos saluda y nos dice vamos a la media luna no vienen, Edgar y yo nos quedamos mudos, pero ya habíamos visto que el arroyo no tenia agua y con tanto ciclista en el camino se veía difícil continuar, decidimos acompañarlos y retornar a la media luna.
En el camino Edgar tomo velocidad y me dejo, los cuates de las cuatrimotos se detuvieron y me dijeron adelántense, pensé que ya nos habían abierto, Edgar me esperaría mas adelante nos detenemos y vemos pasar a las cuatrimotos de largo, Edgar dice esto ya me dio mala espina, decidimos ir al entronque hacia la media luna y si no nos estaban esperando seguiríamos otro camino.
En el entronque contrario a lo que yo esperaba, estaban esperándonos, seguimos rodando y llegamos de nuevo al mar de lodo, hay conocimos a manuel y a dos chavos que lo acompañaban ellos viajaban en dos cuatrimotos y una se habia atascado en el lodo, sus cuatrimotos eran mas austeras no contaban con 4×4, también hay nos presentamos por fin con Miguel, el chavo que nos invito.
Miguel uso el poder de la 4×4 para desatascar la moto de Manuel y lo consiguieron intentaron buscar una ruta para cruzar, pero en el lodo tambien se atasco una de las 4×4 y tubo que ser rescatada por otra de las cuatrimotos.
Edgar también intentaría cruzar pero su moto se atasco peor que la vez anterior, entre cinco personas logramos sacar a pitufina del lodo, no sin antes darnos un par de buenos resbalones y es que fácilmente te hundías y resbalabas en tremendo pantano.
Desistimos de cruzar por el lodo y todos nos dirigimos al arroyo a lavarnos, aquí paso algo muy extraño, había un charco de apariencia inofensiva pero al cruzar la cuatrimoto simplemente se fue de lado y quedo a medio flotar, el charquito alcanzaba mas de metro y medio de hondo.
Aquí conocimos a otro grupo de aventureros de fin de semana, ellos tenían problemas con una cuatrimoto y viajaban acompañados de un Jeep, sacaron la poderosa Suzuki 4×4 del agua y Manuel la revisaba haber si podía hacer que cobrara vida, pero el agua entro hasta el carter, tendría que regresar a León remolcada.
Nos dedicamos a convivir en el lugar, Edgar, Miguel, Manuel y los demás chavos hacíamos cruces en el arroyo nos mojábamos, hasta que nos quitamos todo el lodo del pantano, hasta que mientras nos divertíamos en el arroyo vemos pasar otro grupo de tres cuatrimotos y demonios no pudimos advertirles, fueron a dar al “charquito”.
Miguel les presto unos cinchos para sacar su cuatrimoto del agua, después de un rato de batalla lograron rescatar la maquina del agua.
Nos despedimos del grupo de moteros de cuatro ruedas, ya que nosotros tomariamos rumbo a Guanajuatito y bajaríamos por la carretera de la sierra de lobos, ventaja a favor de las D.P. ya que las cuatrimotos no pueden rodar en carretera.
El camino a Guanajuatito esta muy solitario ya que esta muy angosto y con muchas pendientes ideal para nuestros vehiculos, creo que ningún otro tipo de vehiculo, salvo los que cuenten con 4×4, pueden circular por hay, ya que hay tramos bastante complicados para un auto común. Pasamos entre pequeñas praderas de flores y a la orilla de barrancos, hasta que llegamos a Guanajuatito en el lugar no hay nada relevante son pequeños ranchos, salvo un puesto de quesadillas al pie de la carretera, donde por fin desayunamos, unas ricas quesadillas al estilo de rancho, ya pasando las dos de la tarde, para la próxima rodada primero desayunamos ya que no pensábamos durar tanto rato en el cerro, pero el encuentro con los amigos moteros de cuatro llantas, nos alegro la mañana, seguimos comprobando que cuando la gente quiere convivir lo hace y cuando uno no es mamon, puede pasar momentos agradables con gente de otras culturas motociclistas, sin importar su maquina, edad es mas no importa si lo conoces o no, si te das la oportunidad de convivir, puedes pasar un rato muy agradable con alguien que tal vez nunca vuelvas a encontrar en tu camino, esas cosas son las que tanto me gustan del rodar. Vimos gente dispuesta a ayudarte, sin importar que se mojaran o calleran en un mar de lodo.
Regresamos a leon con calma, ya que la TS presentaba problemitas con su cadena, me despedí de Edgar en el libramiento de León, esperando poder compartir camino con el en alguna otra aventura.
Llegue a casa pensando que nosotros también aveces aplicamos los estereotipos muy generalizadamente, cuando criticamos a los de los motoclubs, a los mamones que no saludan, a los de las motos chinas e incluso con los de las cuatris.
Esperemos poco a poco ir acabando con eso y poder convivir en el camino, les agradezco por visitar el blog, ahora si estamos al corriente abra que rodar de nuevo.