La Batalla de Santa Ana

Hace 95 años

Un lindo y despejado cielo, siente despegar un moderno aeroplano en las afueras de León, su piloto Farhum T. Fish no esta dando una demostración, tiene órdenes directas de sobrevolar Santa Ana del Conde en una misión de reconocimiento.
Es el 7 de Mayo de 1915, son las 11 Am. En Santa Ana los soldados de Álvaro Obregón contemplaban asombrados la moderna maquina que volaba en dirección a su campamento, de inmediato se apostaron los mejores tiradores y en cuanto el aeroplano estuvo a distancia de tiro, fue recibido con una lluvia de balas.

Artilleria

Los Máuser lograron un efecto devastador, la maquina escupió humo y perdiendo altura emprendió el retorno a su campamento, mas tarde los espías informaban a Obregón de la caída del aeroplano en las inmediaciones del campamento Villista, La maquina quedo destrozada y su piloto gravemente herido, Fish perdería la pierna a causa de la gangrena.

Tecnologia de punta

La ciudad de León estaba tomada por los villistas, 32 mil hombres leales a la división del norte esperaban órdenes para entrar en combate.
En la estación de León el ferrocarril abastecía a los villistas de víveres, municiones y artillería.
Desde las guarniciones de Saltillo, Torreón, Zacatecas, Durango, Chihuahua y San Luis Potosí, se encaminaban más refuerzos para sumarse a la contienda.

El manco de Santa Ana

Obregón se encontraba acuartelado en Silao sus fuerzas sumaban apenas 25 mil hombres, pero una mejor estrategia, basada en la buena distribución de sus mas de 100 ametralladoras había logrado el repliegue de Villa en un par de ocasiones, saliendo victorioso de las batallas de Celaya y Salamanca. Su punto de avanzada era la hacienda de Santa Ana del Conde.

La vieja estacion

Villa estaba decidido a tomar Santa Ana, al amanecer del día 8 de mayo comenzó un bombardeo que se extendería por cuatro días.
El 12 de mayo la caballería de Villa, con 8 mil jinetes, atacó hacia el centro de la defensa obregonista. Los batallones de Obregón aguantaron los embates dorados, tras las trincheras. El 21 de mayo, Villa recibió 8 mil hombres de refuerzo, con los cuales emprendió una violenta ofensiva al amanecer el día 22.

Olvido

Villa pensaba apoderarse de Santa Ana a toda costa, la mañana del 2 de junio ordenó al general Ángeles que volviera a cañonear Santa Ana del Conde.
Obregón, por su parte, hizo trabajar sin descanso a su gente desde la noche del día primero, construyendo y reforzando loberas y emplazando mejor sus más de cien ametralladoras. Al darse cuenta de los preparativos de Obregón, Villa ordenó que su ataque se hiciera sólo con tres batallones de infantería, y dispuso que el general Ángeles emplazara toda la artillería para, en la madrugada del 3 de junio, accionar todos los fuegos sobre Santa Ana.

Tomando fotos en zona federal

Sin embargo, debido a la oscuridad, el general Ángeles comenzó a disparar los cañones hasta muy entrada la mañana. Obregón, al ver que el ataque se iba a dirigir sobre el casco de la hacienda se dirigió a sus trincheras, pero cuando estaba cerca del grupo donde combatía estalló una granada que le voló el brazo derecho. Herido y creyendo inminente su muerte quiso suicidarse, pero fue impedido por su gente, quienes lo trasladaron al cuartel general.
Inexplicablemente Villa ordenó el alto al cañoneo y que retrocedieran los batallones que casi se apoderaban de las trincheras obregonistas. Villa siguió en Duarte hasta la madrugada del 5 de junio y, disgustado, ordenaba la movilización rápida de los trenes de abastecimientos que esperaba del norte, mientras concentraba sus fuerzas en León, a donde regresó acompañado por Felipe Ángeles.

Estacion LEON

En las filas carrancistas, el general Hill asumía el mando. Presionado por su gente, decidió tomar la ofensiva y terminar con el enemigo que se replegaba hacia León. Hill había ordenado que su infantería, se dirigiera por hacia León, con siete mil jinetes, para derrotar a los villistas que retrocedían. Con sed de triunfo se extralimitó en el cumplimiento de las órdenes pues, además de romper el frente villista al norte de Duarte, avanzó hasta las entradas de León, haciendo huir a los villistas. Villa, al sentirse derrotado y humillado, se fue a Aguascalientes, abandonando gran cantidad de armas y municiones en León.

La SRA esperando el tren


95 años después de estos crueles escenarios, estoy visitando este paraje, donde el tiempo a borrado casi todas las huellas de estos sangrientos hechos, salvo un par de agujeros causados por las balas y las esquirlas de metralla que se conservan en el viejo molino no quedan mas cicatrices de estos lamentables hechos, al ver estos campos tan verdes y tranquilos, es imposible imaginarlos cubiertos de cadáveres, polvo y sangre.

Estilo AL

Platique con gente del lugar y todo lo que me comentan viene de sus padres y abuelos, platicando en una tienda me dicen: solo la gente muy mayor sabe bien lo que paso, los cañonazos acabaron con todo y pocos lo vieron, ya que quienes vivían aquí se refugiaron en Silao, Romita o León.
Casi no hay imágenes de estos hechos, pero el archivo histórico de León cuenta con una gaceta que narra la batalla día a día.

Motociclista solitario

Llegamos a Santa Ana

El recuerdo 1


El recuerdo 2

Recuerdo 3

La capilla


La ruta la dejo de lado, no hay mucho que te pueda decir, son tranquilas rectas entre sembradíos y rancherías, donde uno olvida un poco el bullicio de la ciudad, nunca me aleje más de 15 Km de León y hay poco que contar, aun así les dejo la imagen ya que ese camino se encuentra en buen estado y es un perfecto libramiento para pasar de la carretera de Cueramaro a la de Silao ya que el tráfico es muy escaso.

En Santa Ana del Conde

La casa grande


Un pequeño monumento marca el lugar donde Obregón perdió su brazo y que extrañamente por errores históricos es más conocido como el “manco de Celaya”. Lo que fuera la casa grande es ahora un seminario y esta bastante bien conservada.

El granero

Bella toma,arruinada por la basura

¿que paso aqui?


En mi ruta pase por la vieja estación de ferrocarril y logre tomar un par de fotos, antes de que un vigilante más grande que yo (aunque lo duden) se encargara de hacérmela de jamón, por invadir propiedad federal (nunca vi una malla o letrero), de hecho quería que borrara las fotos, pero después de explicarle para que las quería le bajo un poco a su arrogancia, tal vez es a causa de un par de reportajes del Periódico AM. Donde denuncian el mal estado de este edificio histórico.

El viejo molino


Cuando Aarón visito León pasamos por aquí y le conté un poco de la Historia de este lugar, en verdad da tristeza verlo tan abandonado y casi a punto de perderse.

Disparos y metralla


Hace 15 años aun era un punto de reunión muy habitual de los leoneses, la urbe creció y se modernizo, ahora ya nadie pasa el domingo, compartiendo con la familia un día de campo viendo el ir y venir del tren, los campos que rodeaban a la estación, ahora son fraccionamientos industriales y nadie imagina que este lugar fue un punto estratégico en la batalla de Santa Ana, nadie recuerda a Madero visitando este lugar en 1910.

Heridas de guerra

Los campos de Santa Ana


Un día después paso por el centro de León y observo la casa de las Monas, lugar donde estuviera el cuartel general de Villa, ahora es una pizzería, ja que bromas juega el tiempo, por fortuna esta en muy buen estado.

Casa de las monas (Cuartel Villa)

Detalle de las Monas

Las batallas revolucionarias entre Villistas y Obregonistas, fueron las más sangrientas que se vivieron en México durante todo el siglo pasado, si bien fue una rodada pobre en kilómetros, me dejo conocer bastante de la historia de la región. Nos vemos en el camino.

La ruta