Habitantes del camino. Día 4

Guanajuato – Morelia

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Un poco desvelados por escuchar los sonidos del resto de las habitaciones durante la noche, incluyendo las descargas de varios inodoros, nos dan las diez de la mañana y apenas estamos preparando nuestras cosas para salir de Guanajuato, y dejar este hotel que no fue la mejor elección, pero que después de todo, nos ofreció una estadía segura y condiciones bastante higiénicas. Nada mas avanzar algunos metros por la calle y llegar a la glorieta de Camino de Villaseca, encontramos los letreros que nos guían hacia la salida a Silao, los seguimos y rápidamente dejamos atrás las mágicas calles empedradas, para pasar a rodar en carpeta asfáltica y cruzar los últimos túneles de esta hermosa ciudad. ¡Hasta la próxima Guanajuato! Creo que de algún u otro modo el destino o el camino de esta vida nos volverán a conducir a ti.

De los mejores (©Ruth Rivera)

De los mejores (©Ruth Rivera)

Ya casi para tomar la autopista a Silao, Ruth me dice que le comenzó a lagrimar en exceso un ojo, decido detenerme en la gasolinera que ya se alcanza a ver a menos de doscientos metros y aprovecho para cargar combustible ahí. Nos paramos y al parecer, a Ruth le pasó eso al entrarle una basura por traer la mica abierta… Conseguimos agua purificada, se limpia y ya, ¡parece que todo está bien! No con demasiados ánimos continuamos, pero antes de eso me comunico con Romano, le pregunto si hay algún sitio donde podríamos desayunar algo sin carne, me contesta que nada mas vayamos a Romita y ahí buscamos algo.

Sólo rodar

Sólo rodar

Algo extraño pasa, pues ni Ruth ni yo vamos tomando fotos, al parecer tuvimos suficiente con las del día anterior. Este miércoles es soleado, no hace demasiado calor, la autopista Guanajuato – Silao está casi desierta y vamos rodando tranquilamente. En Silao vemos una ciudad agradable, con mucho movimiento como era de esperarse por su alto desarrollo industrial; pese a esto, pasamos sin ningún contratiempo. No es difícil encontrar la salida de Silao a Romita, sin embargo, en varias ocasiones nos detenemos a preguntar, sobre todo en un lugar donde están construyendo un puente vehicular, pues no hay señalamiento alguno…

Desorden

Desorden

Parroquia Santiago Apóstol

Parroquia Santiago Apóstol

Arte urbano (©Ruth Rivera)

Arte urbano (©Ruth Rivera)

También nos encontramos con algunos pintores, están realizando un mural de algunos ídolos de la época de oro del cine mexicano. Saliendo de Silao la carretera es de dos carriles con sus acotamientos, aparentemente no tendrá tráfico, pero al circular a un tranquilo ritmo de 80km/hr veo que de pronto varios automóviles pasan más rápido y prefiero circular a su velocidad, para no tener problemas. El campo del bajío nos recibe, es un tipo de cultivo y paisajes que yo ya había visto rodando de León a La Piedad y disfruto mucho andar de nuevo por esas tierras, pero sobre todo compartir la experiencia con Ruth. Llegando a La Aldea (sí, así se llama), una camioneta con su conductor algo desesperado por el lento circular de los vehículos delante de él, rebasa cuando nosotros venimos de frente, afortunadamente faltan algunos metros para cruzarnos así que alcanzo a frenar tranquilamente pero bueno, el susto ahí quedó…

Arcos

Arcos

Pasamos La Aldea y rápidamente nos encontramos con distintos balnearios y restaurantes familiares, ideales para un festejo con los seres queridos o simplemente para salir de paseo cualquier domingo. Algunos metros delante de estos restaurantes vemos que ya estamos llegando a Romita, sin duda un lugar mucho mas agradable que La Aldea y Silao, con muchas flores en sus abundantes áreas verdes. Nos detenemos en el punto acordado tal como nos lo había dicho Romano, y ahí está de pie esperándonos, nos detenemos y rápidamente nos saludamos, ve algunos pendientes de su trabajo y nos dice que lo sigamos a su casa para desayunar algo. En el camino vemos una ciudad pequeña, no es tan bella como Guanajuato o Zacatecas, no es colonial, pero es tranquila, limpia y se respira un ambiente de paz. Llegamos a la casa de Romano, dejamos las motos afuera y nos invita a pasar, su esposa nos ofrece de desayunar unas riquísimas quesadillas, acompañadas con guacamole, arroz, frijoles con queso y una deliciosa agua de fresa. Adelantándome un poco en el orden narrativo de esta serie de relatos, puedo asegurar que ésta fue una de las mejores comidas de todo el viaje, además de que pasamos un gran momento platicando de fotografía, viajes, de los amigos motoruteros y así, el tiempo pasó volando y nos hubiese gustado permanecer más con nuestros amigos, pero teníamos que seguir rumbo a Morelia, aunque no está lejos esa ciudad, preferimos continuar para no andar demasiado apresurados después.

Gracias Cynthia & Romano

Gracias Cynthia & Romano

Romano nos acompaña a la salida de Romita, nos da las indicaciones para la ruta que estamos por tomar y nos despedimos. Un gusto verte amigo, pese a las diferencias políticas que comúnmente mostramos, creo que tenemos ideales parecidos y sobre todo este gusto en común por las motocicletas. La carretera de nueva cuenta es de dos carriles bastante anchos, sólo que ahora es bastante solitaria y podemos rodar tranquilamente disfrutando del campo guanajuatense. Sin prisas vamos, de pronto hay pequeñas rancherías y en un punto cercano a una de ellas, inesperadamente sale un perro que casi se nos atraviesa, afortunadamente no voy demasiado rápido y alcanzo a frenar sin tantas premuras, pero ese es un buen recordatorio para extremar precauciones en cualquier circunstancia. Más adelante vemos un temazcal, se ve mucho mas turístico y menos auténtico que los dos donde he podido participar: Catemaco, Ver. y El Pueblito, Dgo., le propongo a Ruth ver si podremos entrar al temazcal, pero correctamente propone continuar a Morelia y dejar el temazcal para otra ocasión, en Durango.

Caseta demasiado avanzada

Caseta demasiado avanzada

Siguiendo las instrucciones de Romano, damos vuelta a la izquierda en una glorieta y entonces pasamos por una caseta, yo creía que ahí se paga el boleto, pero no, es hasta más adelante. La autopista nos permite acceder al libramiento de Irapuato. Éste es una carretera de tres carriles, todo mundo va rapidísimo pero la DR se defiende bastante bien. Veo un lugar que dice “Fresas congeladas”, así que me pongo listo y nos detenemos en el siguiente. Hay mucha gente comprando fresas, tanto congeladas y preparadas como frescas en canastilla. Nosotros pedimos unas fresas preparadas con crema, azúcar y un toque de canela. En lo particular me fascina, mucho mas que las fresas congeladas que venden en las tiendas de autoservicio, no saben tan dulce y además la crema es riquísima. Ahí estamos disfrutando de esas fresas por algunos minutos, mientras numerosas familias llegan, compran y se marchan para continuar su camino.

La única foto que nos acordamos de tomar...

La única foto que nos acordamos de tomar...

Proseguimos nuestra ruta, luego de varios entronques y desviaciones que por algunos momentos sospecho haber tomado de manera equivocada, podemos librar Salamanca y tomar rumbo a Valle de Santiago. Ya no vamos por la autopista de tres carriles por sentido, ahora rodamos por una carretera libre de dos carriles con sus acotamientos, el tráfico es intenso pero andamos sin problemas, solamente yo sigo sin percatarme a tiempo de algunos topes, por lo cual la mayoría de las veces freno demasiado tarde y muy fuerte… A lo lejos se ven los Volcanes que ya Romano nos había comentado, pero no tenemos el tiempo suficiente para intentar acercarnos y conocerlos un poco. Llegamos a Valle de Santiago y vamos siguiendo los letreros para salir a Morelia, pero en algún momento ya no tenemos claro por donde tenemos que ir, y de pronto me encuentro conduciendo en contra en una pequeña calle del centro… Afortunadamente casi no vienen carros, y además hay otra camioneta que tuvo el mismo descuido que nosotros. A partir de aquí avanzamos dos o tres cuadras por una calle en sentido correcto, luego damos vuelta a la izquierda, seguimos por varias cuadras hasta que le preguntamos a un señor que nos dice que ¡vamos bien! Jajjaja fue algo extraño, pues la verdad solamente por intuición avanzamos en esa dirección…

De oro...

De oro...

Cruzando Valle de Santiago

Cruzando Valle de Santiago

El campo de Guanajuato nos desea buen viaje (©Ruth Rivera)

El campo de Guanajuato nos desea buen viaje (©Ruth Rivera)

De Valle de Santiago a la desviación a Yuriria la carretera es fabulosa, tiene muy buenas curvas y además un paisaje excepcional, aderezado con el lago Yuriria; pero para nuestra mala fortuna por aquí hay demasiado tráfico, pues venimos por la carretera libre y van varias camionetas lentas, otras traen mucha prisa y quieren rebasar donde no hay espacios, prefiero dejarlas que nos adelanten para no vernos afectados por su conducta…

Saliendo de Valle de Santiago

Saliendo de Valle de Santiago

Lago de Yuriria (no nos detuvimos)

Lago de Yuriria (no nos detuvimos)

Tienes que rodar por México

Tienes que rodar por México

¡Hasta pronto Guanajuato!

¡Hasta pronto Guanajuato!

Un misterio para nosotros...

Un misterio para nosotros...

Otro más...

Otro más...

Ya cada vez estamos mas cerca de Morelia, no dudo que en cualquier momento estaremos llegando a Cuitzeo, ese poblado por el cual desestimé cruzar en julio del 2009, solamente para irme por la autopista rumbo a León… Cuitzeo nos recibe con sus calles adoquinadas, muros pintados en la base de un rojo torero (ignoro si es el término correcto) y el resto de blanco, de acuerdo a los cánones de ciertos pueblos mágicos. No nos detenemos ni un segundo en este lugar, solamente pasamos con calma y nos agrada bastante. Ya vamos saliendo de Cuitzeo y comienzo a acelerar para tomar la carretera que nos llevará a cruzar el lago del mismo nombre, pero antes vemos un puesto de nieve a la orilla de la carretera. Tenemos un poco de calor debido al semi-lento cruce del pueblo mágico, así que sin pensarlo dos veces, un par de especímenes se detienen a disfrutar de nieve sabor chongos zamoranos que les supo a gloria, además de otros exquisitos sabores como queso y zarzamora, todo esto mientras Ricardito salta y canta de alegría por simplemente estar en un lugar especial, donde el buen sabor es lo que abunda. De hecho no sabían de los chongos, pero los neveros les explican que es un dulce típico que se elabora en Zamora…

Cuitzeo, Michoacán

Cuitzeo, Michoacán

Espécimen (©Ruth Rivera)

Espécimen (©Ruth Rivera)

Le pregunto al encargado del puesto de nieve sobre la cercanía del lago de Cuitzeo y me dice que apenas después de la siguiente curva ya estará a nuestra vista, de hecho desde ese puesto ya se alcanza a ver a lo lejos. De nueva cuenta voy cruzando el lago, ya no es la misma sensación de sorpresa que antes, pero para Ruth si lo es, yo simplemente recuerdo como hace casi un año estaba rodando por estas mismas aguas con una tormenta amenazándome por mi izquierda y derecha. Ahora en cambio, estamos bien, no hay amenazas en nuestro camino, tengo la certidumbre de que llegaremos secos a nuestra casa y que en el camino descubriremos muchos lugares y además nos descubriremos mejor…

Aquel fue mi camino

Aquel fue mi camino

El paso por el lago es medio complicado o no tan sencillo, pues trato de circular a una velocidad lenta para disfrutar mejor, pero esta carretera no tiene acotamientos, pues en realidad venimos por otra distinta a la que conocí en la anterior ocasión. Pasando el lago nos detenemos a tomar algunas fotografías de unas nubes hermosas:

No nos pudimos resistir (©Ruth Rivera)

No nos pudimos resistir (©Ruth Rivera)

Cruzamos la autopista que viene de Toluca y va a Guadalajara, cada vez hay mas tráfico hasta que de plano casi llegando a Morelia, rodamos a vuelta de rueda por algunos minutos. El problema es un pequeño accidente que ocupa uno o dos carriles de la avenida por donde venimos… Notamos que los morelianos son un poco agresivos al conducir, al menos en este embotellamiento en particular, de pronto noto que se cierran muy rápido y avientan lámina casi sin contemplaciones. Me estreso un poco por esta situación, pero simplemente nos dirigimos al centro histórico, para buscar algún hotel. Nos detenemos en una pequeña plaza ligeramente cansados, sacamos la lista de hoteles que un día antes en Guanajuato pudimos investigar por internet, y hablamos a dichos hoteles y finalmente nos decidimos por el San Miguel. Le pedimos instrucciones a un señor que nos sugiere dirigirnos al oriente de la ciudad… Antes de marcharnos de ahí vemos que hay un buen ambiente, se ve mucha gente de paseo, aunque algunas personas nos ven algo extrañadas, en general parecen amigables. Yo en particular creo que es una ciudad con cierto parecido a Durango, lo cual me parece magnífico. Por si esto fuera poco, frente a donde estamos hay una manta colgada en la fachada de un edificio, tiene la leyenda “No + Sangre”, lo cual me deja claro que en esta ciudad no están dormidos…

Morelia, cuna del generalísimo Morelos

Morelia, cuna del generalísimo Morelos

Después de dar algunas vueltas por el centro buscando el Hotel San Miguel, y después de llegar a otro que vimos a nuestro paso, pedimos instrucciones a un oficial de tránsito motociclista, que fácilmente nos dice como llegar. Nos asombramos con la inmensa catedral de Morelia, arribamos al Hotel y nos registramos, además descansamos un poco antes de salir por algo de cenar. Buscando un sitio para cenar vamos a una plaza que está del lado oriente de la catedral. Nos dedicamos por algunos minutos a tomar fotografías y video, y después le preguntamos a una pareja por algún lugar para comer sin carne. Nos dan varias opciones, pero por ser las diez de la noche todas estarían cerradas. Les agradecemos la información y nos vamos a buscar algún lugar por nuestra cuenta. En los arcos frente a la plaza principal vemos varios restaurantes y como suponemos, todos tienen un precio elevado, pero en un sitio podemos disfrutar de unas buenas tortas a la plancha de queso panela, bien acompañadas de un par de cervezas. El servicio es un tanto lento, motivado principalmente porque el restaurante está colmado de personas que departen alegremente mientras toman alguna bebida o cenan. Luego de disfrutar el buen ambiente de una estudiantina que llegó sin avisar, decidimos retirarnos a seguir conociendo el centro de la ciudad, así que llegamos a una pequeña plaza donde hay algunos bares al aire libre, además de bella vegetación y dos estatuas, siendo una de ellas de Miguel de Cervantes Saavedra. Como un par de típicos turistas tomamos fotos durante algunos minutos y así fue como terminó este inolvidable día.

Catedral de Morelia (©Ruth Rivera)

Catedral de Morelia (©Ruth Rivera)

Tradición

Tradición

Ambiente fresco, ¡quisiéramos estar ahí!

Ambiente fresco, ¡quisiéramos estar ahí!

Genio (©Ruth Rivera)

Genio (©Ruth Rivera)

¡Brilla!

¡Brilla!

Farolero (©Ruth Rivera)

Farolero (©Ruth Rivera)

Distancia recorrida este día: 195km

©Aarón Martínez, Todos los derechos reservados

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