Augusto Galicia López

” … Intempestivamente, veo las luces de … Un camión lento en la extrema derecha del carril contrario, otro camión menos lento en el carril central, mordiendo la línea continua que marca la separación de los sentidos de circulación y …”

El propósito de la rodada

Como en el último párrafo de la novela de Jules Verne (Miguel strogoff. El correo del zar) “… No es la historia de sus éxitos sino la de sus sufrimientos la que merecía ser contada”, supongo que en nuestros relatos, también vale la pena hablar de nuestros accidentes.
Algunos, tienen tal ingrediente, y puede observarse que en ellos las “causas” suelen ser la inexperiencia, la imprevisión personal, u otras causas; pero algunas estadísticas, no necesariamente en México, muestran que no es tan sencillo, imputar las causas a los conductores de motos (más del 80% de accidentes donde intervienen motos, son causados por automovilistas), a pesar de lo que afirme la revista digital clubmoto1. Precisamente, es el asunto que deseó abordar en este relato decidido a última hora.
Resulta que al saber de las certificaciones Iron Butt de Asphalt Rats, tome la determinación de hacer el intento para la primera etapa (1000 millas en menos de 24 horas). Supuse que mi viaje a Juquila y el Costa a Costa, donde maneje casi 17 horas continuas y logre un poco más de 1100 km, me daban argumentos suficientes para efectuarlo con éxito. Así qué, después de hacer un primer contacto con la asociación programé un viaje de “calibración”, originalmente a Poza Rica, con un recorrido total de 639 km en alrededor de 10 horas continuas de manejo. Por efectos de algunos comentarios de los amigos del grupo de FB, evalúe otras posibilidades y al final definí el recorrido Puebla – Oaxaca – Puebla, alrededor de 750 km en más o menos el mismo tiempo, de paso conocería a los nuevos amigos de Oaxaca y podría darme una vuelta por Custom Steel. Todo esto en la Suzuki GW 250 Inazuma.

El plan de viaje Puebla - Oaxaca - Puebla

El plan de viaje Puebla – Oaxaca – Puebla

El trayecto Puebla -  Oaxaca – Accidente

Así que el 28 de junio a las 6:40 empece la rodada con un retraso de poco más de hora y media, debido a la intensa lluvia de esa madrugada. Todo el trayecto hasta Oaxaca ocurrió normal, salvo por la inusual frecuencia de los derrumbes y deslaves entre Izucar y Acatlan, donde los lechos normalmente secos de pequeñas barrancas y riachuelos eran verdaderos ríos y los encharcamientos en la carretera propiciaran baños innecesarios ocasionados por la mala fe de algún conductor que nunca falta.

El paso or Huajuapan

El paso por Huajuapan

El descenso hacia Cuicatlán (Foto de G. Nolaco)

El descenso hacia Cuicatlán (Foto de G. Nolasco)

Después de la comida en Telixtlahuaca. Regreso al camino. (Foto de G. Nolasco)

Después de la comida en Telixtlahuaca. Regreso al camino. (Foto de G. Nolasco)

En esa normalidad, mi llegada a Oaxaca se dio un poco después de las 14:00 por lo que a las 15:30 ya estaba rodando junto con Armin Langle hacia la salida a Huitzo para encontrar a G. Nolasco, quien amablemente me acompañaría hasta cerca de Cuicatlan. Después de comer un sabroso amarillo con pollo en Telixtlahuaca, regresamos al camino, Armin de regreso a Oaxaca y nosotros rumbo a Cuicatlan. El ascenso a la sierra es maravilloso, pero el descenso a Cuicatlan es excelso. Curvas que se enlazan haciendo que las motos se inclinen para seguir cada vuelta sin dificultad y con gran placer, sin que importe más de la cuenta la humedad del ambiente ni del piso. Un poquito antes de la llegada al multimencionado pueblo, se encuentra un mirador, donde me despido del Toareg Nolasco y le sigo hacia Tehuacan.

La nueva MotoRutera Armin Langle

La nueva MotoRutera Armin Langle

El Toareg G. Nolasco, en el mirador de Cuicatlán.

El Touareg G. Nolasco, en el mirador de Cuicatlán.

En el mirador de Cuicatlán. Poco antes de anochecer.

En el mirador de Cuicatlán. Poco antes de anochecer.

Oh, que horrible cambio, ingreso al estado de Puebla y el camino se vuelve un sufrimiento (ya me lo había advertido el amigo Nolasco y también Alberto Barral por FB) y para colmo se me hace de noche. Además me pierdo en los dos pueblos que me faltan para llegar a Tehuacan, de tal modo que después de una enorme vuelta a oscuras por el periférico tehuacanero, por fin a las 22: 15 llego a la caseta de la autopista, decisión de última hora para no retrasar más mi llegada a Puebla.
Hago una parada más, en la gasolinera próxima, para ponerme el impermeable porque viendo hacia la sierra se ven relámpagos que indican lluvia. Así qué a las 22:25 envió el último mensaje del viaje a mi esposa “llego en 80 minutos”. Esto ya no ocurrió en el siguiente párrafo explico por que.
Empiezo a rodar por la autopista con mis mejores augurios, el tramo antes de empezar el ascenso sin novedades, la Inazuma responde de maravilla, yo me siento bien, el clima fresco, ¿Qué más se puede pedir?
Los kilómetros empiezan a transcurrir, hay poco tránsito en el camino, los pocos vehículos que encuentro, ruedan lentamente por su derecha, como debe ser, y mi entusiasmo va en aumento.
Ya casi llego a la cima para seguir avanzando hacia Cuacnopalan, donde se entronca con la autopista Orizaba – Puebla. Veo un camión pequeño de caja cerrada subiendo lentamente por el carril central (esta autopista no tiene camellón, sólo carriles centrales con ampliación en los acotamientos para los rebases), por lo que le hago cambios de luces pidiendo paso. Ante la negativa, viendo el carril opuesto desocupado y con línea discontinua, rebaso por la izquierda y lo dejo atrás listo para entrar a las últimas curvas de este pequeño ascenso. Me permito hacer una comparación entre el rodar de noche en este tipo de caminos muy señalados y con la iluminación de los reflejantes en las orillas que facilitan el trazado de las curvas, con los caminos federales sin iluminación que obligan a rodar lentamente. Tal vez estos pensamientos me dejan en el carril central de la carretera revisando mis condiciones de marcha y al ver que voy en un régimen ligeramente alto en el tacómetro, alrededor de 10000 rpm, decido cambiar de marcha a la sexta posición y estabilizar la velocidad a 90 – 95 km/h y empiezo a entrar a una curva hacia mi izquierda. Intempestivamente, veo las luces de … Un camión lento en la extrema derecha del carril contrario, otro camión menos lento en el carril central, mordiendo la línea continua que marca la separación de los sentidos de circulación y … Un tercer camión, un autobús de pasajeros invadiendo el carril central del sentido opuesto (donde voy yo) invadiendo parcialmente el acotamiento. … “Infeliz, hijo de €&¡?#*”, alcanzo a pensar y hago la maniobra para esquivarlo por el poco espacio en el acotamiento que me deja su invasión a mi carril, para en seguida, ver casi de frente los reflejantes de una valla metálica de contención, ¡No puede ser! … Es mi pensamiento de “reacción de supervivencia” y sigo la maniobra de evasión; pero … Oh, mala suerte, siento el impacto de la barra con mi pie derecho juntó con un dolor extremadamente intenso seguido de un ruido metálico y un sonido ronco del motor. Los gritos de dolor solo fueron escuchados por mi casco pero con todo y ellos percibo que la moto rueda inestable y, con todo y gritos, me concentro en controlarla. Veo el tablero y me indica algo entre 40 y 50 km/h y el ruido que sigue ronco me hace suponer que se rompió un escape, pero acelero para asumir el control total y pensar en que hacer por que sigo gritando del dolor en mi pie derecho. Una rapidísima evaluación de las circunstancias me impulsa a seguir rodando para encontrar un puesto médico o un policía federal para pedir ayuda, así que abro el gas y sigo rumbo a Puebla. La desesperación ocasionada por el dolor me hace rodar lo más rápido que puedo, pero, no puedo pasar de 110 km/h pues aumenta el dolor en mi pierna izquierda, ahora voy sintiendo dolor hasta la parte media de la espinilla, trato de encontrar el posa pie, pero en lugar de encontrarlo, tengo la sensación de que mi pie va suelto. Al entroncar a la autopista Orizaba – Puebla, tengo que disminuir nuevamente, porque ahora son las irregularidades del concreto hidráulico lo que aumenta mis molestias, al bajar la velocidad disminuye la frecuencia y la intensidad de mis gritos. En esas condiciones puedo llegar a la caseta de Amozoc, donde con dificultades puedo pagar la caseta, porque me doy cuenta que mi pie derecho no puede apoyarse en el suelo, así que no me queda otra que pedir ayuda.

La lesión

Entre el paramédico y dos vigilantes me bajan de la moto (ni siquiera pude bajar la “pata de cabra”) y me colocan en la camilla de una ambulancia. Tan pronto el paramédico retira la bota, recién comprada en Oaxaca, se revela la situación que me asusta, en lugar de tobillo, tengo un hueso completamente salido de su lugar y un pie derecho completamente hinchado y negro por la sangre coagulada, que me hace pensar en una posible amputación, pero el comentario del paramédico me devuelve a la realidad “… tiene fractura, no le puedo intentar nada, es mejor llevarlo a un hospital para que le hagan una radiografía, este tipo de lesiones requieren cirugía …”.
Después de una férula, el traslado al hospital y una radiografía, los médicos de la guardia de ortopedia confirman: fractura triple, dos en los huesos de los dedos y una múltiple en el tobillo, con desplazamiento, que requiere acomodo inmediato, a valor mexicano, y posterior cirugía reconstructiva.
Hasta aquí mi reflexión es: “Ni modo … Son gajes del oficio” … ¡Ah, por cierto! En las condiciones que enfrenté, lo más probable es que sí hubiera estado un auto en mi lugar, el evento habría terminado en tragedia.

No parece un daño muy grande en la Tourmaster, pero fue fractura de dos metatarsianos y el tobillo.

No parece un daño muy grande en la Tourmaster, pero fue fractura de dos metatarsianos y el tobillo.

Breve, muy breve análisis.

Es probable que un primer vistazo a este accidente, pueda indicar alguna o varias de las siguientes causas.
Falta de equipo de protección adecuado (pie destrozado)
Falta de precaución del motociclista (circular por el carril incorrecto)
Riesgo innecesario por viajar de noche (Algunos de nosotros preferimos no hacerlo)
Exceso de velocidad (Aunque la máxima en ese tramo es 110 km/h, la máxima prudente debido a las condiciones puede ser menor)
Falta de pericia (La recomendación general de muchas publicaciones, como “La biblia de las curvas de Keit Code, recomiendan rodar al 70% de tus habilidades)
Habilidades insuficientes (Sobreestimar la capacidad personal de manejo)
Simplemente torpeza (No podemos descartarla)
Aunque se pueden agregar las posibles causas que se crean pertinentes, puede ser valioso tomar en cuenta la opinión de quien protagonizó semejante acto.
He aquí mis opiniones.

Un instante antes del momento del accidente, me sentía de maravilla, tanto física como mentalmente, la entrada a la curva del accidente se empezó a dar con toda normalidad, es decir, velocidad controlada, control total de la moto, vista hacia el final de la curva, con la ayuda de los reflejantes de la carretera, el giro de la moto así como su inclinación estaban en los valores correctos de acuerdo con mi experiencia, que aunque no es muy grande (apenas llega a los 27 000 km, con dos viajes de un poco más de 3000 km en seis días o menos cada uno y uno de 1200 km en menos de 36 horas), cubría hasta ese momento la mayor parte de las condiciones para seguir rodando con seguridad, excepto por un detalle, como ya describí, antes del incidente había rebasado correctamente a un vehículo lento por la izquierda y, con una actitud de posible confianza excesiva o simplemente una distracción, me quedé rodando en el carril central, a punto de ingresar a una curva de la que no sospechaba que la mayor parte del camino estaba ocupado por tres vehículos anchos. En el momento de avistar tal situación (recuérdese que tuve tiempo de “maldecir” al conductor del autobús que circulaba más a su izquierda), no mostré pánico ni alguna reacción parecida, y empecé la maniobra para esquivar el peligro, no obstante, la valla de contención pareció surgir de la nada, lo que puede explicarse por dos factores, el primero es que la presión del aire ocasionada por el movimiento del autobús, desestabilizó el giro y la inclinación que había estimado para la maniobra y me proyectó de frente hacia la valla, en ese momento si tuve una reacción de miedo (supervivencia según K. Code), la cuál traté de salvar corrigiendo la trayectoria de la moto girando más hacia mi izquierda para evitar la colisión, de hecho pude hacerlo, pero de forma incompleta, pues mi costado derecho quedó muy cerca de la superficie metálica con los resultados ya descritos.
En los instantes siguientes, la moto empezó a bambolearse y hubiera caído, en medio de la cinta asfáltica, así que el haberla controlado fue una respuesta correcta, con lo que pude minimizar las consecuencias del accidente. Mi decisión de seguir rodando, que se dio porque pude controlar la moto, me permitió llegar al servicio médico, con lo que mi integridad física ya no sufrió más daños, a pesar de las condiciones adversas, de las cuales, mi tobillo fracturado era la primera.

Si yo hubiera (Sliding doors, película).
En este thriller, el director – escritor Peter Howitt, trata de demostrar que un hecho en la linea de tiempo personal (las puertas del metro que se cierran), es una consecuencia de una sucesión de pequeños eventos anteriores, de tal forma que al alterar alguno de esos antecedentes, la historia de una persona puede cambiar.
Para el caso de ésta, y tal vez para muchas otras, sería deseable poder identificar esos eventos que se van sucediendo y que dan como consecuencia un accidente. Poder definir, por ejemplo, la hora de salida que propicie que todo salga bien, la rapidez promedio de la rodada que evite el rodar de noche, el tiempo de comida que evite cualquier percance, y cualquier otro que puede estar inclusive en los días anteriores. Seguramente, habrá quien ya esté dudando de mi cordura, por rodar como lo hago, por lo que únicamente puedo concluir que cualquier actividad humana conlleva un riesgo y mi afición por el camino lo hace un poco mayor, aún más, puede terminar en la muerte. Definitivamente, no pretendo ser temerario o imprudente, tengo siempre presente a mis seres queridos y a mi fragilidad y hago todos los esfuerzos para evitar accidentes, o minimizar sus consecuencias. No obstante, así cómo regresé al camino después de mi caída en abril 2013, voy a regresar después de esta tremenda experiencia, con la certeza de que todos los eventos que conducen a un accidente serán debidamente revisados y llevados a un mínimo porque todavía me quedan muchas rodadas por realizar. Es decir que …
¡Nos vemos en el camino … aunque después de dos o tres meses … !

  1. rexx says:

    Profesor mis respetos buen relato y que bueno q no pasó a mayores y que la esta contando ciertamente los desgraciados cafres al volante causan desgracias como la suya, cuando me tocó caer es cierto eso del dolor es algo indescriptible, su relato me encrispo el cuero, con muchísimo detalle ……..espero verlo pronto rodando y que mejore pronto

      Desvirtúale  

    • Augusto Galicia says:

      Hola Alberto.
      Gracias por los comentarios. Tienes razón, soy afortunado, pues lo he podido contar. Pero la vida sigue y las rodadas también. Seguramente nos veremos más pronto de lo que creemos.
      Saludos y …
      ¡Nos vemos en el camino!

        Desvirtúale  

  2. Wolf Immanis says:

    Que se puede mencionar ante este relato… bueno en primer punto que me dejo sin aliento, realmente lo viví mientras lo leía, segundo, si, es cierto que son gajes del oficio, y que todos estamos expuestos, sean por las razones que sean, imprudencia nuestra, despiste (todos somos humanos finalmente) o imprudencia de los demás, como menciona, siempre hay un riesgo en todo lo que hacemos.
    Yo soy una persona que rueda muy seguido en la noche, pasadas las 10 pm en la ciudad, que es otro tipo de riesgo, pero en las salidas a carretera, igualmente procuro no rodar de noche, sin embargo me ha tocado y siempre lo hago con las personas queridas en la mente y eso me ayuda a extremar precauciones. Y mas con relatos como este, que personalmente me llevo una lección, lección que día a día hay que re-aprender, que siempre estamos expuestos a los demás…
    No se que tan afortunado sea, pero siendo que pudo haber sido peor, que bueno que se encuentra ya en casa y en recuperación.
    Le dejo mis sinceros deseos de pronta recuperación, y que pronto este de vuelta en el camino
    Saludos Prof.

      Desvirtúale  

    • Augusto Galicia says:

      Hola Wolf Immanis.
      El vivir es un riesgo, y somos afortunados de poder correrlo y. a veces, superarlo. Espero que los relatos, además de motivarnos a rodar, nos ayuden a tomar algunas precauciones que nos permitan siempre, regresar al hogar sanos y salvos. Si el evitar la noche es una buena medida, hay que evitarla, el caso es que nuestra prioridad debe ser regresar con las personas que queremos.
      Gracias por los buenos deseos y por los comentarios.
      ¡Nos vemos en el camino!

        Desvirtúale  

  3. Rodricko says:

    Que bueno que no paso a mas profe, esas barras de contencion metalicas son conocidas y temidas por muchos por su gran filo que pueden llegar a tener y la facilidad que tienen de destrozarnos, me alegro mucho que no haya pasado a mas y que “solo” haya sido eso, que gusto que comparta su experiencia, a mi y a muchos seguro nos servira a ser mas precavidos, en poco tiempo nos veremos en el camino, un abrazo a donde este y pronta recuperacion.

      Desvirtúale  

    • Augusto Galicia says:

      Hola Rodricko.
      Desde Jalapa que no nos vemos. Ya ves, a veces enfrentamos peligros a causa de otros o hasta de normas de construcción de caminos (las vallas), que nos ponen en un riesgo mayor. Efectivamente, esas vallas nos pueden partir en dos, pero afortunadamente no fue el caso. Después de esto a aumentar las previsiones y a seguir rodando para que volvamos a encontrarnos. Gracias por comentar.
      ¡Nos vemos en el camino!

        Desvirtúale  

  4. Eduardo Solo says:

    Espero que se encuentre bien y pues que buenos que no fue nada grave Saludos

      Desvirtúale  

    • Augusto Galicia says:

      Hola Eduardo Solo.
      Gracias por leer y comentar. Fuera de que estoy inactivo (no puedo caminar sin ayuda), estoy bien. Espero volver pronto al camino. Insisto en que todavía me quedan muchas rodadas.
      ¡Nos vemos en el camino!

        Desvirtúale  

  5. rick says:

    Que bien que este bien profe, hay veces que por mas cuidadosos en nuestro manejo tengamos no tenemos control de las acciones de los demas, tambien hay que tomar en cuenta el exceso de confianza llevo un buen manejando automovil y la unica vez que choque fue por exceso de confianza, espera se recupere pronto para salir a rodar juntos.
    …..y que no me deje plantado

      Desvirtúale  

    • Augusto Galicia says:

      Hola Rick.
      Gracias por leer y comentar. Espero que mi confianza no salga perjudicada con este accidente. Claro que tomaré en cuenta el no caer en excesos que puedan resultar fatales.
      Claro que rodaremos juntos. ¿Cuándo te dejé plantado?
      ¡Nos vemos en el camino!

        Desvirtúale  

  6. Alex Torres says:

    Rodar con una fractura expuesta!? Wow! Me quito el sombrero, recuerdo cuando choque con una pick up (por conducir imprudentemente) , golpeó mi rodilla derecha contra la puerta del conductor de lleno , pero no me caí, momentos después cuando pude reducir la velocidad, del dolor que sentía no pude sostener la moto y suelo, recuerdo haber intentado pararme dos o tres veces sólo para visitar el suelo de nuevo, el dolor era demasiado, y que creen ? Ni fractura ni nada, y usted con los huesitos salidos pudo llegar hasta la caseta, esos son hombre no mamadas ! Jajaja , no ya en serio que gusto que no paso a más, mis respetos para usted, saludos y pronta recuperación.

      Desvirtúale  

    • Augusto Galicia says:

      Hola Alex Torres.
      Gracias por leer y comentar. Con respecto a la fractura, efectivamente, esta se dió desde mi contacto con la valla de contención (estimo que a unos 70 km de la caseta de Amozoc), pero nunca quedó expuesta; es decir, el hueso no atravesó la piel (por suerte o por la bota de caña alta), en cuyo caso hubiera quedado expuesto a infecciones y tal vez la historia sería otra.
      El rodar hasta la caseta fue, después de todo, lo mejor que pude haber hecho, ya que por eso creo que puedo estar relatando todo esto.
      Saludos.
      ¡Nos vemos en el camino!

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  7. salvador mayorga says:

    Profe su relato en pocas palabras me puso a sudar y acelero mi ritmo cardiaco cuando lo termine de leer dije ..que ped….parecia que hiba en la rodada que mal que por culpa de otros nos pase algo me da coraje como dice que tal si fuera un trailer cargado o una pipa de dos remolques pto autobusero seria el primero en impactar.en fin desafortunadamente esas barras de contención traen mas desgracias que seguridad siempre se a dicho su ranativa estilo “segundos catastróficos”nos lleva a analizar que variamos cada uno de nosotros y sus consecuencias y eso de los pequeños detalles que hacen una catástrofe pues mas bien es el estar en el lugar y hora equivocados …el karma es caon y se que esa persona pagara feo la inrresposabidad en su manejo de el ..que este medio sirva para espresarle mi admiracion y respeto y desearle su mas pronta recuperación sin ninguna secuela que lamentar y que este relato sirva de recordatorio que a pesar de cumplir con toda la seguridad en nuestra afición a veces no es suficiente y debemos estar mas alertas…aprendí mucho en este relato me puso a reflexionar y me bajo la sangre también pronta recuperación profe ..fe en dios y así será.. cuidese

      Desvirtúale  

    • Augusto Galicia says:

      Hola Chava.
      Gracias por leer y comentar. Después de esta semana de mucha reflexión sobre lo acontecido, he llegado a la conclusión de que muchas de nuestras desgracias se originan en las distracciones, la impericia o hasta la mala fe de terceros; sin embargo, no dejo de congratularme porque lo puedo compartir y sentirme afortunado por las muestras de afecto de personas como tu (y los demás compañeros de MRM) y que mejor si lo que comparto puede ayudar a evitar este tipo de situaciones.
      Estoy con el ánimo muy arriba, estoy seguro que antes de lo previsto estaré rodando nuevamente. Que mejor que se me pudiera dar visitarte por esa tu región fronteriza.
      Saludos y …
      ¡Nos vemos en el camino!

        Desvirtúale  

  8. Zolin says:

    Estimado Augusto,
    Como siempre, gracias por compartirnos tu experiencia, siempre disfruto mucho de tus relatos y este no es la excepción.

    Lamento profundamente tu accidente y a la vez me alegro que puedas contarlo y compartirlo con nosotros.

    Aqui hay una muy valiosa lección que espero saquemos provecho.

    Te mando un gran abrazo y te deseo una pronta recuperación.

    Nos vemos en el camino… De Hi-viz y reflejantes

      Desvirtúale  

    • Augusto Galicia says:

      Hola Rodolfo.
      Gracias a ti por todas las muestras de afecto y acciones de apoyo a raíz de este accidente.
      Sí creo que hay mucho que aprender de todo esto y espero que podamos compartirlo en posteriores rodadas.
      Un abrazo y …
      ¡Nos vemos en el camino!

        Desvirtúale  

  9. Rexx says:

    De verdad q me da gusto como toma la situación q pasó, lo de q la esta contando es real profe, cuantos motociclistas no quedan en el lugar, claro tiene muchísimo q ver el equipo, y lo de rodar de noche tres veces lo he hecho : cuando fuimos a orizaba-Xalapa, CoN Rodolfo regresando de taxco y con nohe en una ida a Toluca vía df y la verdad es peligroso y estamos más vulnerables pues a decir de los lateros no nos ven, le repito me da gusto como lo toma este pequeño infortunio ya que hay de dos tipos de motociclistas los que ya han caído y lodo que van a caer……Nos vemos en el camino

      Desvirtúale  

    • Augusto Galicia says:

      Hola de nuevo Alberto.
      Tienes razón. Después de un golpe, muchos quedan en el lugar, por supuesto que hay que ir bien equipado, finalmente, somos demasiado frágiles y los golpes nos pueden desbaratar. Rodar de noche es peligroso, de eso no hay duda, valdrá la pena evitarlo.
      Saludos.
      ¡Nos vemos en el camino!

        Desvirtúale  

  10. Yeras says:

    Me gusta su estilo al redactar, y al ser motociclistas podemos imaginar bien como fue con su descripción.
    Varias dudas que tenia ya las aclaro en respuestas que dio a otros.
    Tengo una pregunta: Los gastos médicos fueron cubiertos por el seguro de la autopista?
    Siempre que salgo a carretera en moto coloco en mi chamarra un par de pastillas de Ketorolaco sublingual, Gracias a Dios no e tenido que usarlas jamas (incluso ya van dos veces que se caducan y compro nuevas), son mas pequeñas que las nuevas monedas de 10C por lo que no son estorbosas y tampoco son caras y las puedes comprar en cualquier tienda de genericos/similares.
    También estoy analizando el entrar al Iron este año, solo quiero saber la ruta que aún no la sacan.
    Te deseo mejora.
    Saludos!

      Desvirtúale  

    • Augusto Galicia says:

      Hola Yeras.
      Gracias por tu amabilidad con respecto a la redacción, se hace lo que se puede.
      Cuando llegué a la caseta de Amozoc, el paramédico me comentó acerca de la cobertura del seguro de la autopista y para hacerlo efectivo, había que abrir una investigación y esperar al ajustador. Debido al intenso dolor que sentía, decidí que entrara en acción mi afiliación a los servicios médicos del gobierno de Puebla, ya que soy su empleado.
      Por otra parte, al diá siguiente del accidente, recibí una visita en el hospital del personal de la PGJ o equivalente (adscrita a los accidentes de la autopista), quienes me preguntaron si iba a entablar una demanda por el accidente. En vista de mi falta de información, decidí no entablar ninguna acción legal en contra de nadie.
      Respecto al botiquín de primeros auxilios, siempre cargo conmigo un analgésico, un antiespasmódico, pomadas contra raspones y dolores musculares, así como un juego de vendas. En este caso, no recurrí a ninguna de estas ayudas, debido a las circunstancias. Pero siempre las llevaré conmigo por si acaso.
      Con respecto al Iron Butt, alguien me dijo que la ruta va a ser Cuernavaca – Oaxaca – Juchitán – Acayucan – Cuernavaca. No puedo asegurar que esto sea cierto, pero es una posibilidad. Espero que el próximo año no tenga ningún contratiempo y pueda completar esta primera etapa del Asphalt Rats.
      Saludos y …
      ¡Nos vemos en el camino!

        Desvirtúale  

  11. yesenia says:

    Profe Augusto, antes que nada le envió un gran abrazo , esperando su pronta recuperación, sin duda una gran experiencia y miles de cosas por aprender y empezar a tomar mucho en cuenta, gracias por compartir……… Dios quiera que ya se encuentre mucho mejor. Saludos y nos vemos pronto!!!!

      Desvirtúale  

    • Augusto Galicia says:

      Hola Yes.
      Gracias por los buenos deseos. Creo que con tantas muestras de afecto ya empecé a mejorar.
      La experiencia fue tremenda, sin duda alguna soy afortunado de poder compartirla.
      Saludos y …
      ¡Nos vemos en el camino!

        Desvirtúale  

  12. Como un guerrero en batalla, eres de los motociclistas mas duros del mundo, esperemos tenerte en nuestras filas, por ahora a recuperarse

    Marco Almaraz
    Asphalt Rats
    Iron Butt Association Mexico
    P R E S I D E N T

      Desvirtúale  

    • Augusto says:

      Hola Marco Almaraz.
      Muchas gracias por leer y comentar.
      Por ahora, voy a darme el tiempo necesario para recuperarme. Tan pronto pueda hacerlo, regresaré al camino para intentar estar entre tus filas.
      Un saludo y gracias nuevamente por el apoyo.
      ¡Nos vemos en el camino!

        Desvirtúale  

  13. Aaron says:

    Vaya, me he quedado helado luego de leer su excelente narración de lo que le sucedió. Creo que demuestra una gran entereza al reconocer que parte del accidente se debió a alguna confianza en exceso de usted, pero sin duda, los dos camiones que iban rebasando al más lento fueron los culpables de todo.

    No me parece justo que anden rodando por las carreteras personas tan irresponsables, que rebasan donde no se puede, y que conducen vehículos que pueden provocar daños a otros vehículos de similar o menor tamaño e incluso a sus pasajeros. Yo también he cometido imprudencias rebasando cuando no tengo la visibilidad adecuada, pero vaya, en moto llevamos todas las de perder, y los camioneros tienen una gran responsabilidad al conducir tales moles.

    Mis respetos y admiración por seguir rodando hasta la caseta, en un momento me pareció algo arriesgado y fuera de lugar, pero poniéndome en su lugar creo que era lo más indicado por las circunstancias. No quisiera imaginarme pasar por algo similar, pero como bien dice, por los reducidos espacios en el encuentro de moto-tres camiones, en automóvil el impacto hubiera sido inevitable.

    Gracias por compartirnos esta experiencia y no, no creo que esté loco por buscar cómo minimizar los accidentes previendo parcialmente el futuro, al contrario, esas acciones llevan a seguir adelante viviendo y no a morir con un golpe en la cabeza luego de resbalar en el baño de la casa…

    Saludos y nos vemos en el camino

      Desvirtúale  

  14. Augusto Galicia says:

    Hola Aaron.
    Un gran gusto y privilegio el que estés comentando mi relato.
    Después de esta experiencia, he tenido mucho tiempo para reflexionar sobre lo sucedido y he pasado por muchos estados de ánimo. Desde un gran enojo porque existen personas que conducen tan irresponsablemente, hasta la resignada conformidad de poder contarlo.
    Aunque parezca curioso, también he pensado en los mensajes que me mandaste antes de llegar a Durango, respecto a los camiones que invaden el sentido contrario en las curvas. Lo paradójico es que un autobús invasor de carril originó este accidente que me tiene fuera de circulación.
    Con respecto al manejar hasta la caseta, también me sorprendo que a pesar del dolor hubiera podido llegar, pero parece que tuve suerte pues tal vez fue lo mejor que me pasó esa noche.
    La locura consiste en querer regresar al camino antes de que pueda siquiera caminar, pero como dices, lo haré en otras condiciones, tanto de manejo como de actitud.
    Nuevamente gracias mi estimado Aaron y …
    ¡Nos vemos en el camino!

      Desvirtúale  

  15. RomoNet says:

    Profe!!
    Caray me pierdo un poco de Moto Ruta y Ud. hace y deshace.
    Tenía ya aproximadamente 2 meses que no entraba a la página porque supuestamente me llegarían por mail notificaciones de nuevas entradas, pero fue una estafa, en fin…

    De nuevo, todo está dicho por los camaradas, pero creo que no está de más hacer hincapié en que estamos contentos de que no pasó a mayores, en que a pesar de la mala experiencia se las arregló para traernos nuevamente un excelente relato y compartirnos lo bueno y lo malo de esta historia.

    Pero bueno, ya sabemos que esto es parte del juego, desgraciadamente para muchos de nosotros la moto traía incluido un par de muletas pero qué bueno que las pudimos usar porque efectivamente de todo se aprende.

    Un abrazo Profe, que su recuperación sea rápida, efectiva y sobre todo sin secuelas.
    Es tiempo de relajarse, descansar, dejarse consentir y desarrollar una que otra habilidad gracias a la falta de movilidad jeje.

    Estamos al pendiente de su evolución de MRM.
    Saludos a todos los camaradas.

      Desvirtúale  

    • AugustoGL says:

      Hola amigo RomoNet.
      Se extrañaba tu ausencia. Gracias por leer y comentar.
      En cuánto a habilidades por la falta de movilidad, había pensado en entrarle a las carreras en silla de ruedas, pero una nueva desgracia me golpeó y hasta la silla perdí el pasado sábado en un robo a mi domicilio, así que desistiré de tal habilidad y consecuente competencia, porque espero volver a caminar antes de reponer la silla que por cierto era prestada.
      De mi recuperación, voy lento pero parece que bien. Ya no tengo yeso (me pusieron una férula desde mi ingreso al hospital, un poco después del accidente) y poco a poco siento que estoy recuperando movilidad, aunque todavía no puedo caminar sin muletas.
      En cuanto al accidente, todo este tiempo me ha servido para revisar las circunstancias en que ocurrió, y supongo que ya tengo las medidas que eviten que me vuelva a ocurrir.
      Por último, espero regresar pronto al camino, sólo que en el robo mencionado, también perdí todo mi equipamiento, por lo que tendré que recurrir al endeudamiento para ir reponiendo lo necesario. Por suerte, no me robaron la moto.
      Nuevamente gracias y …
      ¡Nos vemos en el camino!

        Desvirtúale