Relato enviado por Dammatus Anima

Gorda HD
Habiendo terminado de mandar el último correo del día, ese viernes decidí ir a visitar a mi hijo como lo hago siempre que me es posible.
El vive en Celaya, Gto. Como estoy divorciado, lo veo solo los fines de semana, y no todos..
Le llamo por teléfono y me dice que tiene la agenda ocupada, lo que significa que se irá con su mamá el fin de semana.
Bien.. “posóc” (pos OK), como dice mi hijo el pollo.. a ver que hago entonces yo solo…
Ya más tarde ese viernes, pensé en hacer una de mis rutas para ver güeras, así que ya decidido, preparé todo, o bueno.. en realidad nada y me fui a dormir. Ese mismo viernes llegué a las 7:00am del DF y eso de pararse a las 3 de la mañana no deja nada bueno.
Ya el sábado, repuesto de la joda semanal que es el trabajo y con ganas de ver güeras y comer bien, me paré a las 6:00am para ahora sí, preparar todo para la rodada.
No tengo cochera, así que dejo a mi gorda en casa de mi hermano. Son unas cuantas calles que me sirven para despabilarme y terminar de quitarme las lagañas.
Compré mi café de todos los días en el oxxo que me queda de paso (cómo no, si hay uno cada cien metros..) y listo, con las pilas puestas.
Salí casi a las 7:00, pero ya estaba todo muy iluminado con el cambio de horario tan cerca.
Tomé rumbo a la Calzada Independencia y ahí intenté cargar gas. No había.. estamos en crisis, jajaja. Seguí pues por Av. Los Maestros hasta la glorieta de Tránsito donde siempre hay y me fijé muy bien que no le cupieran 15 litros a mi moto, porque siendo el tanque de 12, no se como a veces la comprimen. – creo que usan “gas-rar” para esto de la compresión-.
En fin que ya con gas en la moto, comencé el trayecto a Yahualica de González Gallo, o “Yahuas” pa los cuates.
Son 115 km aprox. desde Guadalajara. No es mucho pero tiene el atractivo de unas curvas divertidas, que sin llegar a retadoras, se divierte uno mientras se desciende la barranca de Huentitán. (Tierra del Chente Fernández).
Como siempre, hay tráfico al comienzo de esa ruta por las colonias que están cercanas a la barranca, pero conforme uno avanza, el tráfico disminuye a unos cuantos autos.
El clima va bien, hace un poco de fresco, pero me gusta el frío. Mi gorda suena feliz, igual que el tonto que lleva encima.. Parezco niño.. esa ruta la he hecho muchas veces pero la sonrisa en cada salida al ver el pavimento deslizarse bajo la gorda me sale de forma espontanea.. no lo puedo evitar.. jajajajajajaja

Tráfico matutino en la salida a Saltillo (O la barranca )
Cosas buenas me pasan al rodar. Me olvido del trabajo, del estrés, de los problemas y del mundo. Bueno, del mundo no.. porque pasa ante mí a cada segundo.. a veces más rápido, a veces más lento pero siempre me dice aquí estoy.. Ruédame!!!

Ahí voy pa’ abajo..
Conforme voy bajando, el clima se hace de a poco más cálido, sin llegar a ser molesto. Veo como el follaje se hace más tupido. No está tan verde como al inicio de la temporada de lluvias, pero aún así, no importa ..es bonito.
Paso por el balneario al que de niño nos llevaba mi padre, “Los Camachos”. Ahora ha cambiado mucho, ya hay muchos toboganes y eso. Hace muchos años que no voy.

Balneario los Camachos
Unos kilómetros más adelante, otro balneario: San José. No es tan conocido ni popular como el anterior, de hecho parece ya abandonado. Me trae recuerdos ese lugar, pero no los voy a poner aquí.. lo que pasa en la prepa se queda en la prepa.. jajajajaja

Entrada a la izquierda al balneario San José.
Sigo bajando y encuentro algunos vehículos pesados. Son fáciles de pasar pero hay que tener precaución ya que las curvas de esta ruta son ciegas, lo que añade mucho peligro al momento de hacer rebases.

Un recuerdo de lo peligroso de esa carretera..
Así, entre curvas y canciones, sin poder evitarlo, comienzo a arreglar el mundo.
-Maldita sea, siempre me sucede eso. -
Esta vez no dejé que salieran ni el Hámster ni el Duende – ya les hablaré de ese par, pero supongo que todos tenemos unos parecidos – para que no me jodieran el día.

Curva ciega, de las muchas que hay..
Unos cuantos rebases por aquí y allá y oh!, me topo con dos cuates en sendas BMW 1200 y GS800 justo al fondo de la barranca.
Van a velocidad media, lo cual no está mal, pero me desespera ir de barredora así que decido rebasarlos.

Primera de las BMW que rebaso
Paso junto al primero y lo saludo. Ni me pela, pero supongo que es por temor a perder el control y no lo culpo. Avanzo un poco más y voy sobre el segundo. Lo paso con facilidad y le saludo sin esperar que me regrese el saludo por la misma situación que con el primero.

Segunda BMW que dejo atrás.. See ya homz!
Bien, ahora que ya vamos de subida, con más curvas y sin nadie delante mío, decido bajar un poco la marcha y disfrutar del camino.
Las curvas no son para preocuparse, pero siempre hay que estar atentos. Más de alguna vez me he llevado un susto por mi tendencia a hacer pendejadas.. -no sé.. me salen tan natural que es difícil distinguirlas je je je..-
No bien comenzaba a relajarme y pasa el tipo de la BMW que acabo de rebasar, va a madres.. ni adiós dijo.. No sé si me presumía que su moto corre mucho y es mucho más potente que la mía – cosa obvia- o solo se molestó porque lo rebasé.
Creo que fue lo último, porque más adelante se paró en una gasolinera a esperar a su amigo. – Eso de dejar a alguien atrás por demostrar que su moto es muy rápida me parece una pendejada, pero bueno, me alegra saber que no soy el único que las hace -.
Paso junto a él y le saludo de nuevo. Nada, ni un gesto. Bien.. no salí a que me saludaran, salí a divertirme..

Y ahí va el ardido a madres.. que te vaya bien!! Jajaja

Y tu amigo??? .. bien por ti, así se hace..
Sigo adelante y no los vuelvo a ver. Supongo se quedaron en Ixtlahuacán o siguieron rumbo a Zacatecas.. yo tomo la desviación hacia Cuquío.
Ese tramo entre Ixtlahuacán y Cuquío me gusta mucho. Hay unos ranchos grandes, con mucho árboles y casa bonitas.
No me hagan mucho caso, pero creo que en esos ranchos crían toros de lídia, porque algunas veces he visto esos imponentes animales pastando muy tranquilos por ahí..

Por aquí estará mi rancho..
Ojalá fuera rico, de verdad que me encantaría tener un terreno ahí.. pero bueno, regreso a mi realidad con un acelerón a mi gorda y dejo la envidia y mis sueños guajiros atrás.

Uno de éstos días…
El paisaje es otro, ya no hay tanto follaje. Los árboles son muy distintos a los de la barranca – la mayoría son mangos silvestres, muy dulces por cierto -. Ahora se ven árboles altos, no sé de que tipo son pero me gustan.
El pasto es más corto en el campo y no hay tantas flores como antes. Son de esas flores chiquitas, amarillas, azules y moradas que hacen que el campo luzca sus mejores galas.
En tiempo de lluvias se ven por todos lados, pintando de colores el campo y haciendo de la vida un poco mejor..
Hoy el paisaje es dorado, mostrando que ya viene el invierno, o al menos un clima más frío.
Esta zona es casi puramente ganadera; si se ven cosechas de maíz por aquí y por allá, pero no tanto como en otros lugares. Predominan los pastizales, las vacas, toros y uno que otro viejo buey, como dice la canción… Ah.. y chivos!! Pa la birria, que no pueden faltar..

El rancho de algún afortunado..
Así llegué a Cuquío. Ahora vi que están pintando el arco de entrada y no tiene el característico “Welcome to Cuquío”, bueno, decía Bienvenidos, pero como tanta gente ha emigrado pal norte, pues ya todo lo usan así, en Espanglish. Hasta las vacas y casas se venden y compran en dólares.. En serio, me consta.

Entrada a Cuquío
Ahora no me quedé en Cuquío y seguí de filo a Yahualica. Las ganas de la birria con tortillas recién hechas me hicieron no parar. En otra ocasión hago el tour para mostrarles el pueblo como se debe.
Tomé la desviación al seminario que me lleva a Yahualica. Pasé los clásicos topes que hay a la entrada o salida de todo buen pueblo que se digne de serlo y ahora sí, ahí te voy Viviana, ahí te voy.. – ah no, verdad?-
Apenas había avanzado unos cuantos kilómetros y me encuentro unos niños en la parte de atrás de una pick-up que estaba dando vuelta a la izquierda, lo que me hizo bajar la velocidad.
Estos niños muy simpáticos sí me saludaron, con ojitos de asombro me dicen adiós y les regreso el saludo pensando en que consistirá que a casi todos los niños les llama la atención ver una moto.. será el disfraz que se pone uno?

Enanos saludadores..
En fin, después de saludar a los simpáticos enanos, sigo el camino, que lo tengo todo para mí.
Bueno, hablé muy pronto, más adelante me topé con uno de esos camioneros de actitud vale-madrista al que no le ajustaba la carretera y no me dejaba pasar.

Camionero cabrón..
Hoy no tenía ganas de enojarme, así que decidí seguirle el juego, al fin que prisa, prisa.. no tenía. Continué atrás de él tarado un rato, sin enojarme, hasta que vi la oportunidad de pasarlo y lo hice rápidamente.
El cabrón intentó alcanzarme, pero pos ni pa cuando.. así lo fui dejando atrás hasta perderlo de vista.. bueno.. más bien hasta que encontré otro camión, quien a diferencia del otro, amablemente me cedió el paso con las intermitentes. De nuevo se confirma eso de que no importa el vehículo sino quien lo conduce.
Lo rebasé sin mayor complicación y le di las gracias, como debe de ser con la gente amable del camino.

Qué diferencia de gente.. A éste señor si lo educaron..
Así seguí con la carretera para mí, con el cielo azul con nubes de esas que no preocupan y solo le dan al cielo ese estilo de borregos listos para convertirse en birria o barbacoa, jejeje.
Sin más novedades excepto un montón de animalitos tristemente apachurrados por la carretera, – y otros a punto de serlo, como dos pastor alemán que tranquilamente atravesaron la carretera.. uno me vio medio feo, por un momento pensé que me iba a corretear..- llegué a la desviación de Yahualica y Tepatitlán.
Giré a la izquierda e inmediatamente estaba en pleno descenso – si, más descenso después de una planicie- hacia el pueblo.

Esta parejita aparte que se atraviesan me ven feo..

A Yahuas!
Hay muchas entradas a Yahualica. Hay una que es una pendiente de más de 45 grados que lo lleva a uno directo al centro, o downtown como le dicen los “nuevos gringos”, pero decidí tomar la ruta panorámica para mostrarles en video el pueblo.

Entrando a Yahualica.. Ahí va SEPOMEX en BMW..!? Ah no.. era una Tool
Yahualica es un pueblo bonito, donde abundan las construcciones de cantera rosa y blanca (Bueno, al menos no es obscura) .
En Yahualica se siembra mucha variedad de chile y hay varias empresas que hacen salsas, aunque la mayoría lo compran empresas grandes como La Costeña, McCormick y eso..

En ese lugar de las sombrillas venden el café de medio litro..

La plaza con su kiosco y sus arcos..
También fue el lugar donde se desarrolló la historia del libro “Al Filo del Agua”, de Agustín Yañez.. eso no lo sabía hasta hace poco…
La población no es muy grande, ya que muchísima gente ha emigrado a los “yunaites”, y bueno, pa los que nos quedamos pues digamos que nos tocan mas güeras..
También hay una presa llamada “El Estribón”, pero ahora no fui..
Junto al mercado, en la Birrería Yahualica es donde acostumbro desayunar, pero para ser honestos, hay otras tantas por ahí igual de buenas.. solo que ya me acostumbré a la plática con don Manuel.
Justo llegando se apagó la cámara, por lo que ya no pude hacer nada de grabaciones del camino, pero les cuento un poco :
El camino que lleva a Tepatitlán está divertido en un tramo, ya que está lleno de curvas cerradas y un poco más retadoras; al menos para mí.
En varias ocasiones he raspado los estribos al tomar las curvas y eso me divierte.
La vez pasada, hace unas 3 semanas aproximadamente , una camioneta que iba detrás de mí frenó ya que al salir chispas, pensó que me iba o había caído, pero no.. solo es la inclinación de la gorda.
Tampoco crean que soy pro o que iba a madres o que me inclino como en MotoGP, no, es solo que la gorda es un tanto bajita y las curvas tienen mucho peralte y son en pendientes de ángulos de 10º – 20º más o menos..
Me dolió no haber grabado entre otras cosas, un águila, buitre, zopilote, halcón o algo así que estaba a media carretera comiéndose lo que parecía era una rata.. fue impresionante ver al ave emprender el vuelo. Era enorme !! se veía imponente.. igual les miento, pero me pereció a la distancia que el ave tendría unos 50 cm de alto.. de color entre gris o beige.. Yo creo que (Favor de leer bien aquí) envergadura tendría unos dos metros de punta a punta de las alas.. bonita ave..
Por el camino iba viendo distintos animales, algunos no aplastados aún, como un tlacuache y un zorrillo pequeño (No era como los grandes del zoológico) además de algunos gatos que yo creo que eran medio salvajes, de esos que escapan de las casas..
Pasé por el puente que cruza el río verde, igual de subida y con curvas, pero ya un tanto decepcionado de no ir grabando.. aunque medio enojado, pues lo tomé como pretexto para regresar tan pronto sea posible – ahora sí bien prevenido- y mostrarles esa parte de la ruta…
En otra ocasión les cuento de Tepatitlán, que es la segunda parada de la ruta dominguera..
Alea Iacta est…