El Profe Pitol y su primera hazaña en Suzuki GN125H 980 km

EL PROF. PITOL EN SUZUKI GN125 H

De regreso y feliz

ANTECEDENTES DE UNA NUEVA HISTORIA:

En los años ochentas tenía 17 años, salí de mi querido pueblo,  Amatlán de los Reyes, ubicado a unos 4 km de la ciudad de Córdoba en el maravilloso estado de Veracruz. Salí lleno de ilusiones y … la verdad me fue muy difícil  salir adelante, ya que me enfrente a situaciones tan complejas que llegué a pensar que jamás lograría un sueño que se empezó acuñar en mi niñez cuando el tío Serafín tuvo una moto carabela 125 cc y yo había heredado una bicicleta rodada 28. Al paso de los años llegaron mis dos hijos, Miguel y Nora Idalia (Dali de cariño) me enfrasque en resolver las necesidades que toda familia tiene y me olvide de muchas cosas que había soñado de joven, hasta que empecé a ver nuevamente mi sueño en vida de otros que los veía pasar en sus motos y yo andaba en un Escort 1997 y dije: “¡No quiero morirme sin tener una moto y salir a rodar lejos!” Y así empece a trazar un plan para ahorrar para comprar una que me sirviese para iniciarme en el motociclismo y me dí a la tarea de ver videos de motos, documentales, fichas técnicas, etc. hasta que me dí cuenta que en teoría sabía manejar una moto y aunque no lo crean lo primero que compré fue mi casco, luego mis guantes (¡no se rían! pero con algo tenía que empezar, ¿no creen?) y seguí viendo documentales en youtube de cuales son los accidentes más comunes en moto, ¿que por qué lo hice? pues para identificar situaciones que fueran a sorprenderme ya andando en mi moto y que pusieran en peligro mi vida y la sonrisa de mi familia. Así pasé a ver agencias de motos para verlas físicamente aquellas que ya por internet me habían llamado la atención, y después de meses de prepararme y de ahorrar, dije: “¡voy por mi Suzuki gn125 h!” la elegí por económica y por sufridora, no es veloz pero sí es aguantadora y cumplía con mi bolsillo y con la calidad que requería. Cuándo la tuve, todos los días a las 6 am salía a dar vueltas a un parque deportivo en la Cd. de Toluca que es donde radico; posteriormente llega a casa me duchaba desayunaba y me iba a la Fac. de Economía de la Universidad Autónoma del Estado de México a impartir mis clases a mis estimados, queridos e inigualables alumnos, hasta que un día llegue con mi moto a la fac y los alumnos dijeron: “¡Órale prof, no se vaya a caer!” etc. Así pasaron los días y meses y en mi mente se maquinaba un viaje a Guatemala, que al cambiar el calendario escolar se hizo humo, sin embargo dije al menos a mi pueblo si voy en moto, mi corazón me latía muy fuerte cada vez que pensaba que iría en moto a un recorrido largo, sin embargo esos latidos no eran de miedo, si no de emoción. Debo confesar que en una ocasión que venía en moto del D.F. a Toluca me toco un cambio de clima tremendo a tal grado que desde que salí del D.F hasta Toluca me cayo un diluvio con algo de granizo, me empape todo y cuando venía bajando la montaña para llegar a la Marquesa (lugar recreativo en el Estado de México) venía con calambres en mi pierna derecha, mis botas llenas de agua y mi rostro lleno de lágrimas, ¡si de lágrimas!, que se confundieron con la humedad que la lluvia depositaba en mi rostro, pero no eran lágrimas de dolor o de miedo o de … ¡que chingados estoy haciendo!, ¡no! mis lágrimas eran de un niño grandote, feliz porque aunque en mi rostro ya no se ve el joven de 17 años, este aún existía no ha muerto está vivo y vá en su moto bajando las montañas bajo lluvia y granizo, con calambres pero extraordinariamente feliz, me acuerdo que ese día llegue a casa casi con hipotermia, casi no podía hablar bien y le dije a mi esposa ¡es..es..estuvo pa..pa..padre, estuvo padre! me dieron una regañada, me mandaron a bañarme con agua caliente, me pusieron alcohol en todo el cuerpo, después me dieron mi pijama y una deliciosa taza de chocolate chiapanéco hecho con cacao y con las manos de mi mujer. Ese día había revivido el travieso mikilotas como me decían en mi pueblo cuando era joven, así me dormí feliz.

SE ACERCA DICIEMBRE DE 2010 ….

Si, se acerca diciembre de 2010, eso significa que pronto haría un largo viaje a Guatemala en mi GN125H, sin embargo el cambio del calendario escolar me quitó dos días de camino y bueno era difícil por la distancia y por el tiempo de retorno al trabajo lograr ese viaje pero bueno, a mi pueblo si iría en moto pase lo que pase, y fui arreglando mi moto  para viajar de noche y de día sin ningún contratiempo.

Tráfico intenso en el DF

Le puse parabrisas, le puse una torreta con luz civil para dar destellos en la noche, le modifique sus cuartos, ya que los recorrí al porta placas, le puse alforjas y una caja de 33 litros de capacidad, le puse una ante

Por la lateral del periférico a la altura de la "Montaña Rusa" buscando como salir del DF

na para llevar un banderín y equilibrar un poco el peso de la torreta, logré que se le adaptara luces para la neblina y poder viajar de noche y con neblina, también hice que le cuartos funcionaran como intermitentes, y su pechera de piel con bolsa para poner ahí el dinero para pagar casetas, ¿que más? ah también defensa por si había alguna caída y en la defensa le adapte descansa-pies, me preparé física y mentalmente para el viaje y así llego el día esperado el 21 de diciembre salí de trabajar a las 3 pm y luego fui a casa, ya estaban ahí mi cuñado Mario con mi hermana Maribel  y sus tres hijas y también estaba mi hija Dali con mi esposa, ellos se fueron primero en dos vehículos y yo aún pasaría a la agencia de la suzuki en la Av. Morelos para que revisaran mi cadena y frenos y comprar aceite sintético. Me vestí para el viaje con ropa térmica debajo de mi ropa normal. Y bueno ellos salieron a las 3:30 pm y yo salí de Toluca a las 4:00 pm, como se han de imaginar el tráfico era una locura ya que ese día salían todos de vacaciones, la ruta de Toluca al D.F.  era terrible, llegando al D.F. no nos dejaron pasar por la Av. Constituyentes ya que un Trailer se había volteado y obstruía el paso y había riesgo de algo más, es que así nos desviaron

por la Av. Reforma, el D.F era un caos, ni con la moto podía avanzar rápido ya que no había espacio en las calles para un alfiler, así transcurrieron las horas y cuando por fin parecía que avanzaría rápido recibo una llamada en mi celular hago un alto y ¡mi esposa estuvo apunto de un percance ya que se había quedado sin frenos porque se salió el líquido de frenos porque se dañó una pieza que se llama “caliper” o algo así. Y voy de regreso ya que ellos se había quedado a unas 10 cuadras del periférico sobre la av. Reforma y se metieron a unas calles, hasta que llegué y conseguí una grúa con apoyo de unos patrulleros de la zona y se llevó el vehículo a un taller del primo de mi cuñado Mario, el primo Saúl se portó muy bien según me dijo mi esposa. Cuando ellos ya se enfilaban al taller yo decidí irme a la salida del D.F. pues para ese entonces ya eran más de las 8:00 p.m, nos separámos en el periférico a la altura de la “montaña rusa” yo me fui por la lateral con rumbo a Xochimílco  pues quería salir por Santa Cruz Meyehualco (Iztapalapa) y me encontré una coladeras abiertas a la altura de Rio Mixcoac que si no es por las excelentes luces que llevaba, no hubiese tenido vacaciones de fin de año como se puede apreciar en la foto siguiente

Obscuro, muy obscuro el 21 dic. 2010

A obscuras hasta en el segundo piso del periférico

Por la noche una coladera abierta en la lateral del DF el 21 dic. 2010

En la lateral del periférico, ... ¡una gran coladera abierta!

La noche a pesar de estar en la Cd. y con un exceso de tráfico había partes tan obscuras que cualquier error y … no habría vacaciones. Es más en la parte superior del periférico (segundo piso) estaba muy obscuro también. Así pasaron las horas hasta que alrededor de las 10:30 pm estaba casi llegando a la caseta de Chalco con un frío que hizo pedazos a mis manos pero lo bueno estaba por venir. Cuando pagué en la caseta se me quedaba viendo toda la gente me sentí un bicho raro, todos iban en su coche calientitos y el cobrador me dice “¿a dónde amigo?” a Veracruz contesté y sonriendo me dijo” ¡Suerte! … ¡le falta un buen tramo!” y empecé a subir la montaña a una velocidad promedio de 60 km/hr prendí la torreta para mayor protección, como a la mitad me encontré con dos camiones lentos los

En Río Frío a punto de descolgarme rumbo a Puebla

rebasé y vino una descolgada que me ayudó a impulsarme hasta llegar a los 70km/hr y después otra vez a 60 km/hr, a mi derecha observé la Cd. de México en la noche y yo subíendo lento con mi GN125H la indomable pues no se rajo para nada, así llegué a mi primer parada con las manos moradas he hinchadas por el frío, ¡sí llegué a Rio Frio ! Paré a mi peke poderosa y entré inmediatamente a pedir un café y agua caliente como si fuera a prepararme otro café pero ésta era para mojarme las manos con agua bien aliente y puse mis guantes dentro de mi chamarra para que se calentaran. Pide también dos piezas de pan y debo confesar que el café era de olla y estaba delicioso pues tenía algo de canela y estaba hirviendo. Después de calentar mis manos y de tomar mi café con mis dos piezas de pan pagué mi cuenta que fue de $14 pesos y al salir el viento cortaba mi rostro amarré do trapos que traigo para limpiar la moto y me los puse en mi cuello por la parte de atrás pues me entraba algo de aire y me subí hasta la nariz mi cuello de tortuga de un polo que llevaba y me puse doble guante, tome unas fotos me despedí y siendo las 0:30 am ya del 22 me descolgué a una velocidad promedio de 100 km/hr  en bajada alcance 11o km/hr y en recta después de San Martín Texmelucan  tuve un ritmo promedio de 95 km/hr supongo que como no se calentaba el motor, éste respondió de super lujo aunque yo me estaba congelando, así transcurrieron los kilómetroshasta llegar a la gasolinera de Puebla, ahí cargué gasolina y para mi sorpresa desde Toluca, y con todas las vueltas que día en el DF apenas habí

Tomando café y pan en Río Frío

a consumido 8 litros y estaba a la mitad de mi recorrido. Le puse los 8 litros y continué hasta llegar a la desviación que va de Puebla a Jalapa y la recta que te lleva a la caseta de Esperanza ahí hice una parada forzada pues estaba congelándome y repetí la operación de Río Frío, sólo que ahí me tardé mucho pues cené unos tacos de carne, café y pan, me calenté muy bien antes de salir, y alguno de los ahí presentes venían de Tijuana e ivan hasta Tapachula Chiapas, ellos me preguntaron de dónde venía y si la moto era una 250 cc y les dije: “vengo de Toluca y voy a mi pueblo Amatlán de los Reyes en Veracruz a unos 4 km de Córdoba, pero la moto es una 125 cc” y salieron a verla para corroborar que era una 125 cc cuando entraron dijeron: “parece una 250 la trae equipada para viajar de noche pues trae ojos de venado” posteriormente pagaron su cuenta y se fueron. Seguí con mi cena y al querer arrancar la moto, ¡no arrancaba! la batería se había agotado pues venia con todas las luces encendidas y …. ¡ya se imaginaran!  ahí perdí como 2 horas tratando de ver quien podría pasarme corriente y afortunadamente encontré una camioneta Nissan que llego y me pasó corriente, cargué la batería por 5 minutos, apagaba y otros 5 minutos encendida y así hasta 4 veces, posteriormente me despedí y enfile hacia la próxima caseta, la de Esperanza ahora administré mucho mejor el uso de la energía de la moto, apague la torreta y la encendía sólo cuando venía carro atrás y las luces de los “ojos  de venado” sólo los encendía cuando apreciaba tramos en reparación y/o me percataba de una obscuridad casi fantasmal, así llegue a la Caseta de Esperanza y repetí la operación de Río Frío pero los señores me vieron tan mal pues mis manos estaban moradas y muy hinchadas, me pusieron su anafre para que calentara mis pies, mis manos y mis guantes me dieron agua caliente para mis manos y me tomé dos cafés muy calientes, hice unas 25 sentadillas y sentí ya calor al estar cerca del anafre (estufa de carbón) me sentí bien y sabía que si mantenía una velocidad promedio de 90 km/hr estaba escasamente a una hora con 40 minustos de mi destino final, si mi amado Amatlán. En agradecimiento a los señores que me atendieron me tome una foto con uno de sus hijos y proseguí mi camino, pero en el camino me esperaban todavía retos muy importantes, la noche se hizo aún más obscura, el tráfico extraordinariamente intenso y para colmo la carretera se convirtió de un sólo carril pues había muchos kilómetros en reparación, así empezó mi viaje para descender la montaña que divide a Puebla del estado de Veracruz, me tube que detener para andar con mucho cuidado pues había mucha graba suelta en el camino lo que dificultó la bajada, además el tráfico me impidió avanzar rápido, mi descenso fue en promedio de 50 km/hr pero llegando a las faldas de la montaña la moto sufrió una transformación increíble respondía como si fuera una maquina de mayor cilindrada pues con poco aceleraba hasta alcancé 100 km

Tráfico intenso en la montaña al bajar hacia Orizaba

/hr en recta durante más de 25 minutos eso me hizo avanzar como un verdadero cometa en la noche, supuse que ese comportamiento se debía a que estábamos muy cerca del nivel de mar, me le pegué a un autobus de pasajeros  de los conocidos ADO y lo rebase en la autopista al finalizar Orizaba, la

¡Amaneció! ... mi primer visita fue a mi prima Almita

velocidad promedio de estas unidades es de 95 km/hr, cada ves me sentía más cerca de casa de doña Queta (mi madre) mi familia mi esposa, mi hija, mi hermana, mi cuñado y mis sobrinas me habían pasado cuando estaba llegando a San Martín Texmelucan , eso significaba que estaban durmiendo cuando llegué a la caseta de Fortín de las Flores se sentía una temperatura muy agradable comparada con las anteriores pero aún hacía frío 3o minutos después estaba tocando el portón para entrar a la casa y mi hermano Enrique me abrió, me abrazo y me dijo: “¡estás bien loco carnal!” para ese momento eran las 5:15 am; había rodado de las 4:00 pm del día 21 a las 5:15 am del 22 de diciembre de 2010 de noche, con un tráfico intenso, de noche y con un frío impresionante, pero había llegado con bien y feliz a tal grado que no sentía cansancio alguno, sólo quería que amaneciera pronto para ver a mi prima Alma a quien aprecio de manera especial, por ser sencilla.

DE REGRESO A TOLUCA, …

Antes de regresar visite en el panteón a mi padre, posteriormente pasé a la iglesia de mi pueblo y emprendí mi camino de regreso, ….

Mi GN125 H pidiendo para que todo salga bien en el camino de regreso a Toluca

Fue muy tranquilo el viaje salí de mi pueblo a las 2:00 p.m. agarre la autopista y antes de empezar a subir la montaña tomé algunas fotos de dicho inicio.

En comunión con mi GN125H pidiendo por un buen regreso a Toluca

La subida se hizo con toda tranquilidad el día era maravilloso para andar en moto y la temperatura era deliciosa, así empece a meterme lentamente por la montaña que me lleva a la Caseta de Esperanza y en el trayecto me rebasaron dos vehículos que me pitaron como saludándome, me

Mis sobrinos y la esposa de mi primo con su familia

percate que eran dos de mis sobrinos hijos de mi primo el “Flaco”, seguí subiendo a 60 km/hr y unos kilómetros adelante me percaté que me saludaban y me pedían que me parara y así lo hice eran mis sobrinos y familiares de la esposa de mi primo. Y nos tomamos las fotos del recuerdo, una de ellas es donde están mis sobrinos encima de la moto y alrededor toda la flota.

En verdad fue un día estupendo para viajar, de hecho mi familia regresó un día después ya que pasaron a saludar a la tía Nuníla (Nuni de cariño) yo seguí pues voy más lento y no podía dejar mis sueños, ahora para mis sobrinos soy el tío m

Al fondo las montañas por subir, ¡Sí!

ás loco y para mi madre el más loco de sus hijos, pero como le digo a ella que que bueno que sea el más loco pues así la locura que le tocaba a mis hermanos me la agarré yo para que sólo sufra con un hijo y no con los cuatro, pero en fin así soy y bueno veamos las fotos que tomé durante mi regreso en un viaje realmente tranquilo comparado con el viaje de noche, esto fue “pan comido” .

Una breve parada para la foto antes de iniciar el ascenso a la montaña

En Río Frío de día y con un clima estupendo para iniciar la bajada al DF

Ahora al bajar al D.F. se hace una bonita ruta, llegando al D.F. paso a visitar a dos amigos, que desafortunadamente no los encontré pero les deje recados, y así seguí mi camino hasta llegar a Toluca, cuando llegué me fui a la avenida Carranza a buscar algo de cenar y me encontré con una “hamburguesa de arrachera” deliciosa y un excelente café. Más tarde llegué a casa a las 8:30 P.M. considerando paradas y las visitas a mis amigos y la cena creo que hice un promedio de 6:00 horas

¡En casa, lo logramos! ¡Sí!

reales entre mi pueblo y Toluca y así culminé uno de los viajes más fascinantes de mi vida, y espero con el paso del tiempo hacer otros más, que les iré informando.

¡¿Cansado?! ¡Nooooo! para nada la verdad estaba más emocionado que nunca, vean ese rostro lleno de felicidad, un sueño hecho realidad, ahora a prepararse para ver que otro viaje me sale luego, ahora a planear mi semestre con mis chicos y ver que dicen mis clientes para este año.

Esta historia y este viaje se los dedico a mis hijos Miguel Ángel  y Nora Idalia, a mis alumnos de la fac. de Economía de la UAEM y a mis alumnos-empresarios de todo el país que me han dado la oportunidad de aprender de ellos y a la vez compartirles  mis experiencias, a mi esposa, amigos, compañeros de trabajo, a mi club de fans “Los hijos de Pitol” y a todos los que con sus consejos y preocupaciones me hicieron valorar cada segundo encima de mi moto en este fascinante viaje.

¡Ah!  y a mi número de la suerte 778.