Costa a Costa (Primera parte).

Augusto Galicia López

“… observo que se acerca una persona con un arma colgada de la espalda  …

Causas y preparativos.

A raíz de mi viaje a Guatemala el pasado diciembre 2013, fui invitado por los amigos de Puebla en dos Ruedas (Miguel Sánchez y Oscar Munive, http://pueblaendosruedas.com/?p=465) para platicar sobre mis experiencias de viaje. Durante la charla me preguntaron sobre proyectos futuros y me aventuré a prometerles un viaje de costa a costa, con la intención de preparar un posible viaje a Vancouver. Tan pronto terminó la charla, empecé a imaginar como podría ser un recorrido que llegara a una ciudad del pacífico y a otra del golfo. La primera opción, sin duda, es ir de Acapulco a Veracruz, o viceversa, pero quería una ruta más larga, así que acudí al Maps para intentar algo que fuera mayor a dos mil km. Entre las posibilidades, hice una aproximación de Mazatlán a Tampico con el atractivo de recorrer el famoso “espinazo del diablo” del cual había oído muchas historias, desde 1973, cuando dos operadores de un autobús de línea, me decían muy “entusiasmados”: “… hay curvas donde sólo cabe un mueble …”.

La propuesta inicial para el viaje Costa a Costa, 3200 km.

La propuesta inicial para el viaje Costa a Costa, 3200 km.

Antes de intentar semejante viaje, fui a Juquila, Oax. http://motorutamexico.com/2014/03/12/viaje-a-juquila/ para sentir una rodada de más de mil km en menos de 48 horas, en la que salvo algunos “pequeños” sustos y un poco de cansancio, pude calibrar el nivel de exigencia para una ruta larga.

Como es mi costumbre, lancé una primera invitación en FB a los amigos de MotoRuta, para efectuarla entre el 19 y 25 de abril, hubo una buena cantidad de comentarios y algunas posibilidades de adhesión, tanto en la rodada como en el paso por las ciudades propuestas. Definitivamente, los comentarios me animaron para efectuar el viaje.

Al empezar la semana santa, volví a hacer la invitación en la forma de una primera llamada, para empezar el domingo 20 de abril y terminar el jueves 24, haciendo pernoctas en Tepic, Nay., en Durango, Dgo., en Monterrey, N.L. y en Tampico, Tamps. Tanto la primera, como las subsecuentes llamadas estuvieron llenas de buenos deseos de viaje (y una que otra recomendación de cambiar el paso por Tamaulipas, debido a recientes balaceras en sus principales ciudades, incluyendo Tampico), ninguna adhesión a la rodada y las confirmaciones para saludarnos en Durango, por parte de Aaron Martínez, Cesar Ont y en Monterrey de Mario Pérez, mejor conocido como el Guardián del Topo. Todo estaba listo para salir el domingo 20 por la mañana.

Inicio de la rodada.

Después de la tercera llamada y a la voz de “no hay fecha que no se cumpla”, como reza el conocido refrán, el domingo de marras, a las 7:00 AM me despido  de mi esposa e inicio mi viaje Costa a Costa (con iniciales mayúsculas, tanto  por la longitud del recorrido como por las expectativas).

El camino a Tepic.

El primer día de recorrido tenía como meta rodar de Puebla a Tepic, por autopistas, aunque aburridas permiten asegurar todo el recorrido en el menor tiempo posible, así que, además de la concentración necesaria para rodar, sólo había que agregar el cuidado de la existencia de combustible, debido a la ausencia de indicador de nivel. Así que mi primera escala técnica es la estación de gasolina de Calpulalpan en el arco norte, para asegurar la llegada hasta pasar Atlacomulco, donde recuerdo que hay otra gasolinera … ¡Oh buena sorpresa! … hay una nueva estación de gasolina en Tula, Hgo. sin salir del arco norte, lo que me da tranquilidad pues puedo avanzar hasta Maravatío, donde hago otra escala técnica (café, galletas y revisión de la moto y el equipaje).

Carroñeros MC de México D.F

Carroñeros MC de México D.F

A menudo ocurre que donde paro alguien se  me acerca para preguntar por la marca, el modelo o la cilindrada de la moto con la consabida frase: “buen viaje”. La jornada continúa y a las orillas del lago de Cuitzeo, avisto cuatro motos estacionadas y saludo a los viajeros. No recuerdo haber pasado por alguna gasolinera antes de que la alarma de bajo nivel de combustible empiece a parpadear y disminuyo la velocidad para tratar de alargar la reserva, no se qué distancia falte para que pueda recargar, por los espejos puedo ver que se aproximan algunas motos y son los que saludé hacía poco, me rebasan y me devuelven el saludo.Aproximadamente 35 km dura mi preocupación por combustible, al llegar a la caseta de peaje de Zamora, encuentro a los motociclistas, van a Mazatlán a la semana de la moto, manejan Harleys, una Yamaha R1 y una Vstrom 650 (aunque este último, quien llevaba pareja de copiloto, después me comentó que no formaba parte del grupo, pero sí iba a Mazatlán, pero pasando por Puerto Vallarta) y son miembros del motoclub carroñeros del DF, y me preguntan si también yo necesito combustible, la respuesta afirmativa extiende el comentario indicándome que la estación de gasolina más próxima está en el poblado de Endocuareo y hay que salir de la autopista. Enfrente de nosotros hay un retén de la policia federal que me lo confirma, por lo que abandono temporalmente la vía rápida para rellenar el tanque de combustible, al regresar intercambio algunos comentarios intrascendentes con los carroñeros y prosigo hacia Guadalajara. Empiezo a cruzar la perla tapatía, un poco después de las 15:00 horas no sin antes rehidratarme y comer una pizza.

La catedral de Tepic, Nay.

La catedral de Tepic, Nay.

El cruce por la avenida Lázaro Cárdenas se da sin novedad, a una velocidad muy constante, con el poco tráfico dominguero http://www.youtube.com/watch?v=AIKYriQw8U8&feature=youtu.be

A la salida de la perla de occidente, relleno el tanque para continuar hacia Tepic, que es mi objetivo del día. El resto del viaje a la capital nayarita no me presenta ningún contratiempo, así que a las 17:00 (Tiempo del pacífico) ya estoy tomando las primeras fotos del día para compartirlas con los amigos de MotoRuta. Recibo mensaje de Zolín quien me pregunta por la ruta, le devuelvo el mensaje, dándole mi ubicación y mi estado y me recomienda salir a probar la carne en su jugo, ni tardo ni perezoso, pregunto por un buen restaurante donde sirvan carne en su jugo y me recomiendan un restaurante llamado “El reino salvaje”, llego al lugar y sin demora pido la carne en su jugo y me llevan un caldo de carne muy salado acompañado de salsas, frijoles, verduras y mucho aguacate, casi devoro el platillo, pero no puedo acompañarlo de una buena cerveza así que termino con cierta insatisfacción, pero ni modo, aparentemente llené el estómago, así que a descansar y revisar el plan para el otro día. Entre los mensajes del día, destaca uno de Aaron que me dice, más o menos, “… si vienes por la libre de Mazatlán a Durango, ten cuidado por las curvas que los trailers toman en sentido contrario y por la grava del camino …”, Le agradezco las recomendaciones y sigo preparando la rodada del otro día.

El parque central y la catedral de Tepic, Nay.

El parque central y la catedral de Tepic, Nay.

 Primer objetivo: Mazatlán.

Ya son pasaditas las 6:00 AM, hora local, así que aseguro mi equipaje a la moto y empiezo la jornada correspondiente con rumbo a Mazatlán, Sin., espero llegar en unas 3 horas de viaje por autopista. Ruedo sin presiones, disfrutando de la frescura de la mañana, porque conforme avance el reloj me iré encontrando con más calor hasta llegar al puerto del famoso carnaval. Ante de que empiece a preocuparme por la gasolina, diviso una estación de combustible un poco después de Escuinapa, así que sin dudarlo me detengo a rellenar el tanque para asegurar que mi viaje no sufrirá contratiempos por la falta de combustible.

El primer objetivo cumplido. ¡Mazatlán!

El primer objetivo cumplido. ¡Mazatlán!

La llegada a Mazatlan se da sin contratiempos, voy buscando la vía hacia las calles costeras y casi por casualidad me encuentro de frente con el famoso paseo de Olas Altas (o eso creo). Lo recorro, con ánimo y enciendo la cámara de video para tener algo que compartir a los amigos de MRM http://youtu.be/5WnGWaGu458.

La belleza del oceáno pacífico en Mazatlán, Sin.

La belleza del oceáno pacífico en Mazatlán, Sin.

 

A través de este paseo trato de llenarme de las hermosas vistas que me ofrece Mazatlán y luego de la escala de rigor, me encamino a cumplir la siguiente etapa de mi viaje: La ciudad de Durango.

En Villa Unión (creo que así se llama), me detengo a rellenar el tanque y pregunto por la carretera a Durango y me contestan que, por la libre, son 300 km de pura sierra, así que decido viajar por la autopista, pero al llegar a la bifurcación, me equivoco y subo un puente que me conduce a la carretera libre, mi primera reacción es regresar, pero después de un segundo o dos de duda, me pregunto: ¿Y por qué no me sigo por la libre? Así voy a pasar por el “espinazo del diablo”, casi en automático me veo pasando el poblado de Concordia y empieza el ascenso de la sierra madre occidental http://youtu.be/srZqfn5lWIc

Entrando al estado natal de Doroteo Arango.

Entrando al estado natal de Doroteo Arango.

Voy al encuentro del famoso “espinazo”. La carretera libre es una delicia, las curvas se suceden y la moto las va tomando de forma natural, hago un par de detenciones para capturar la belleza de esta sierra; en la primera, observo que se acerca una persona con un arma colgada de la espalda y mis sensores de alerta se activan, pero conforme se va acercando veo que lo acompañan dos cachorrillos y en unos instantes más, saludo de palabra a un joven (cazador supongo), que aparentemente está entrenando a sus pequeños compañeros de andanzas.  Mi recorrido se ve alertado por los letreros que advierten que en las curvas hay vehículos que invaden el carril contrario, por lo que aguzo mis sentidos para evitar algún percance, sin embargo, los letreros no alcanzan a advertir de que empieza un gran tramo (alrededor de 30 km) con grava suelta y chapapote (y curvas), por lo que la probabilidad de derrapar aumenta y reduzco la velocidad porque no quiero saludar a las hormigas.

Excelentes amigos Duranguenses: Jael, Aaron y César.

Excelentes amigos Duranguenses: Jael, Aaron y César.

Doy una curva y aparece un letrero que me indica que estoy en el “espinazo del diablo”, eso me anima y enciendo la cámara para tener material que compartir  http://youtu.be/HrG1g1dBBHM

El famoso “Espinazo del Diablo”.

El famoso “Espinazo del Diablo”.

Reunión del MC Centauro en Durango.

Reunión del MC Centauro en Durango.

 

Con motivo de la semana de la moto en Mazatlán, se cruzan por mi camino algunos grupos pequeños de motociclistas, que ruedan mayormente en Harley casi todos me devuelven el saludo o me saludan. Empiezo a sentir preocupación por la gasolina y después de pasar un retén militar, donde me preguntan a donde voy, que llevo, e inclusive me piden mostrar los objetos de mi maleta de tanque, … , llego a La Ciudad (así se llama el poblado de 3000 hab.), donde puedo rellenar el tanque, e ingresar a la autopista, porque el reloj me indica que son casi las 17:00 y no quiero manejar de noche por donde no conozco.

Nuevamente, en una autopista, … aumento la velocidad y empiezan aparecer los letreros que me indican que estoy llegando a Durango, tan pronto entro a la ciudad, me detengo para mandar mensajes y después a buscar la plaza central. “Preguntando se llega a Roma” porque no habría de llegar a la plaza de armas de Durango, así que después de algunas vueltas … preguntando, me encuentro frente a la catedral y veo muchas motos estacionadas, así que me detengo para volver a preguntar y me salen al encuentro dos personas que me preguntan de donde vengo y me invitan a quedarme para participar en una concentración de motociclistas para acudir a la semana de la moto en Mazatlán, son del moto club Centauro, después de una breve charla en la cual interviene el secretario de turismo del municipio, me invitan a acompañarlos a rodar con ellos por  la ciudad, así que ruedo con ellos durante tres o cuatro calles, y me separo para buscar donde quedarme http://youtu.be/RuCX7V78vuQ

Los amigos de Durango, de Izq. A Der. César, Jael y Aarón.

Los amigos de Durango, de Izq. A Der. César, Jael y Aarón.

catedral de Durango, simplemente ... ¡Maravillosa!.

catedral de Durango, simplemente … ¡Maravillosa!.

 

Ya instalado, recibo mensajes de los amigos de Durango, Aaron (Suzuki DR 200, además, fundador de MotoRuta Mexico.) y César (Dinamo 250 personalizada), les doy mi ubicación y en menos de cinco minutos ya estoy platicando con ellos (y con Jael, Itálika TC 200, un amigo de ambos) y caminando rumbo al “Zocabón”, que es un buen restaurante donde recupero fuerzas después de la jornada. Una buena comida y un par de cervezas todo lo reparan y más cuando la generosidad de los amigos duranguenses, no me dejan pagar, estoy en deuda con ellos.

 

Después de la cena, hacemos una rodadita por la ciudad, visitamos la estación del teleférico, desde donde se aprecia una magnífica panorámica de la ciudad y luego descendemos hacia la plaza de armas, donde tomamos las últimas fotos del día, nos despedimos y los invito a que visiten el centro del País, naturalmente con Puebla como destino incluído.

¡Ya casi estoy a la mitad del viaje y todo ha salido muy bien!