Sabor a Barrio, La Llamarada
Esta vez no salimos a conocer caminos, esta semana santa después de muchos años de no hacerlo, me quede en León, aprovechando mi estancia en la ciudad, el Domingo de resurrección me di tiempo para asistir a la quema de Judas.
Es una tradición que ya casi muere en León, anteriormente se quemaban judas en las plazas del Coecillo, San Miguel y las Vigas, ahora solo se realiza en la “Llamarada”, que es como se le conoce a la esquina de Hermanos Aldama con Amado Nervo, en pleno corazón de León.
Estas pequeñas calles del centro aun conservan el sabor a Barrio, aquí todos se conocen, saben quien es el borracho, el ratero y el cornudo, en el barrio hay un sabor y una convivencia que en las modernas privadas ya no existe, calles de gente humilde que sabe trabajar y que por generaciones han habitado en el centro de esta ciudad, se dan cita desde temprano el día domingo para realizar la fiesta que heredaron de sus abuelos, por fortuna yo tengo años conviviendo con la gente del lugar, así que al asistir no me siento un extraño.
Desde días antes, los organizadores recorren las calles del centro buscando juntar el dinero necesario para los Judas. La crisis casi acaba con esta tradición, en años pasados solo se quemaban dos o tres muñecos, este año se logro comprar nueve muñecos.
Los Judas son muñecos fabricados con una armazón de carrizo, forrados de papel y cartón, en el armazón se colocan estratégicamente una serie de cuetes, que al encender la mecha terminan con la existencia del traidor por excelencia, por desgracia no son nada baratos su precio va de los 1000 a los 3000 pesos dependiendo del tamaño y la cantidad de cuetes.
Los españoles trajeron a México la costumbre de “quemar a Judas”, el hereje. Se dice que la Inquisición los quemaba, en representación de los prófugos de su justicia, quienes a pesar de haberse salvado de las llamas físicas, las recibían en el cuerpo del muñeco y en el fuego que los esperaba en el infierno al que estaban condenados por la Eternidad. La quema del Judas representa la limpieza que se obtiene mediante el fuego.
Desde las 10 am, los Judas salen a las calles y la gente comienza a reunirse, la gente comienza a consumir cerveza a fin de cuentas la cuaresma ya acabo. Llegan curiosos que nos son del barrio, pero son bien recibidos, hoy es día de convivir, conbeber y divertirse, para los que son creyentes de corazón la solemnidad de la semana mayor a quedado atrás pues cristo a vencido a la muerte, para los herejes como yo es una buena fiesta a la que vale la pena asistir.
Son las 12 pm, protección civil acordona la zona de seguridad, verifican los cuetes y dan la luz verde para iniciar la quema, el ambiente va en aumento, cuelgan el primer judas que por tradición es una cruz, símbolo del martirio de cristo la mecha se enciende y en cosa de 20 segundos se consume entre el estruendo de las explosiones.
Todos los muñecos están dedicados a personajes del barrio y alguno que otro famoso, la cruz fue dedicada a las vecinos y fundadores que ya no están, otros son dedicados a Michael Jackson y a Salvador Cabañas, uno mas a los Camioneros que si cooperaron para los judas, otro al BODOQUE que no paga sus drogas, al WERO por asalta cunas y a OLGA por mala vecina que les hecha a la policía.
Después de bailar con el personaje que mas coopero o con la persona a la que se lo dedican, uno a uno es subido a su patíbulo, algunos mueren sin muchos estallidos, de otros no queda mas que cenizas en el aire, la música de banda se deja de escuchar, al ritmo de thriller Michael Jackson es colgado, antes de que termine la canción no quedan mas que cenizas.
A las 2 pm, es colgado el ultimo Judas, a simple vista no se ven demasiados cuetes, pero protección civil recorre el cerco un par de metros mas atrás, fuertes explosiones acaban con el demonio que se veía muy inofensivo, dentro de su armazón escondía una buena dotación de cuetes, mis oídos zumban, al terminar las explosiones todos rompen en aplausos, el espectáculo termino, pero para algunos apenas empieza la fiesta, dejo atrás la vieja esquina de la LLAMARADA, es hora de ir a comer algo, me quede con un buen sabor de boca, al vivir esta tradición tan Mexicana, tan del Pueblo, Tan del Barrio, mágicos lugares, donde las canciones de Maldita Vecindad aun tienen vida, espero esta tradición viva por generaciones y tu, que lees estas líneas tengas oportunidad de vivir esta tradición, espero no haberlos aburrido y sigamos rodando, para poder vernos en el camino.
Gracias Luz, por la paciencia necesaria, para hacer posible esta entrada.